Confusión cultural en la bienvenida oficial
Nacional (Marcrix Noticias) – Durante la ceremonia de bienvenida en Palacio Nacional, un gesto del presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, generó incomodidad en el Palacio Nacional y llamó la atención de los medios. La presidenta Claudia Sheinbaum extendió su mano para saludar a Jane Ittogi, esposa del mandatario, pero Shanmugaratnam intervino sutilmente con su brazo, evitando el contacto.
Expertos en protocolo explican que este acto no es un rechazo personal, sino una manifestación de las normas culturales y diplomáticas de Singapur. En occidente, el gesto pudo interpretarse como descortés, pero en Asia, la distancia física es un signo de respeto y formalidad.
Normas culturales detrás de la incomodidad en el Palacio Nacional
El presidente singapurense tiene raíces tamiles, y en muchas culturas asiáticas, el contacto físico público —incluso entre mujeres— no es habitual en ceremonias solemnes. En estos contextos, gestos como inclinar la cabeza, juntar las palmas o colocar la mano sobre el corazón son considerados formas apropiadas de saludo.
“El gesto de bloquear con el brazo no es grosero, sino una indicación de la proxémica adecuada”, explican especialistas. Probablemente, Shanmugaratnam buscaba proteger a su esposa de romper las normas de etiqueta y evitar un contacto físico inapropiado según su cultura.
Diferencias entre hospitalidad y protocolo
Mientras que para la presidenta Sheinbaum extender la mano simboliza cordialidad y hospitalidad política, para la pareja presidencial de Singapur, la incomodidad en el Palacio Nacional refleja un respeto profundo por las tradiciones culturales. La escena, aunque breve, destacó cómo los protocolos internacionales pueden generar malentendidos si se interpretan con criterios occidentales.
Este encuentro subraya la importancia de la sensibilidad cultural en la diplomacia, mostrando que lo que puede parecer un rechazo es, en realidad, un acto de respeto dentro de otro marco cultural.
