El fuego, que comenzó el miércoles en el complejo residencial Wang Fuk Court, en Tai Po, no fue extinguido por completo hasta el viernes por la mañana.
Las autoridades de Hong Kong reconocieron este lunes que la malla protectora que cubría los andamios de los siete edificios incendiados la semana pasada no cumplía con las normas de resistencia al fuego.
Chris Tang, secretario de Seguridad de Hong Kong, afirmó que tras acceder a zonas previamente inaccesibles se tomaron nuevas muestras de la malla instalada en diferentes puntos de los edificios afectados. Siete de las ocho torres del complejo, que antes eran el hogar de unas 4 mil 600 personas, no alcanzaron los estándares requeridos.
Inicialmente, los investigadores creyeron que el material era adecuado, pero no habían podido verificarlo por completo debido a las condiciones del incendio. Hoy por la mañana, funcionarios locales señalaron que equipos de ingeniería evalúan la estabilidad de los edificios restantes, incluido el que registró los mayores daños.
El fuego, que comenzó el miércoles por la tarde en el complejo residencial Wang Fuk Court, en Tai Po, no fue extinguido por completo hasta el viernes por la mañana. Este lunes 1 de diciembre, se confirmó que el número de fallecidos aumentó a 151. Además, se registran 79 personas heridas, miles de desplazados y aún permanecen 104 personas sin localizar.
La policía informó además el hallazgo de cinco nuevos cuerpos durante las labores de búsqueda y la recuperación de otros tres que los bomberos habían localizado con anterioridad.
Las donaciones para los sobrevivientes alcanzaron los 900 millones de dólares hongkoneses (unos 115 millones de dólares estadounidenses). Un flujo constante de residentes ha dejado flores, mensajes y recuerdos en un altar improvisado frente al complejo calcinado.
Los donativos, junto con 300 millones de dólares hongkoneses aportados por el gobierno, se destinarán a la reconstrucción y apoyo a largo plazo. Las autoridades también han distribuido subsidios en efectivo para cubrir gastos urgentes como funerales y alojamiento. Hasta hoy, 683 residentes habían sido reubicados en hoteles y hostales, mientras que 1.144 fueron enviados a alojamientos temporales.
Dos refugios de emergencia permanecen abiertos.
El complejo estaba cubierto con andamios de bambú recubiertos por malla de nailon, y muchas ventanas estaban protegidas con paneles de poliestireno.
Las autoridades investigan posibles violaciones a las normas de seguridad contra incendios.
De acuerdo con el Departamento de Trabajo, los residentes habían denunciado problemas con la malla casi desde hace un año. Desde julio de 2024 se llevaron a cabo 16 inspecciones al proyecto de renovación y se emitieron múltiples advertencias por escrito a los contratistas, la más reciente apenas una semana antes del incendio.
La agencia anticorrupción detuvo a 11 personas vinculadas con la empresa constructora, entre ellos directores y un consultor de ingeniería. Sin embargo, aumenta la presión para que el gobierno también asuma responsabilidades.
