Cientos de personas cerraron la temporada de carnavales en la junta auxiliar con música, crestas y un mensaje de unión familiar.
Puebla (Marcrix Noticias) – El Carnaval Punk en la junta auxiliar de La Resurrección se consolidó este año como un espacio de expresión y convivencia familiar. Niños, jóvenes y adultos se reunieron para celebrar el cierre de las festividades locales con un estilo propio. A través de la música estridente y vestimentas coloridas, los asistentes reafirmaron que la identidad personal es fundamental en su comunidad.
Una tradición de autogestión y comunidad
Desde hace una década, este evento se realiza de forma paralela a las cuadrillas tradicionales de huehues. El Carnaval Punk cuenta con el respaldo de vecinos y pequeños negocios locales que actúan como padrinos. Estos colaboradores aportan recursos para la renta de camionetas, equipos de sonido y la preparación de alimentos para los participantes.
La organización comunitaria es una pieza clave para el éxito de esta festividad en el norte de la ciudad de Puebla. Gracias a la solidaridad de los habitantes, los contingentes pueden recorrer las calles con total libertad creativa. Esta unión demuestra que la autogestión es un pilar importante para mantener vivas sus expresiones culturales y sociales.
El papel de la niñez en el Carnaval Punk
Durante el recorrido, las familias fueron las verdaderas protagonistas del evento al integrar a las nuevas generaciones. Madres y padres explicaron a sus hijos pequeños el significado de la honestidad y la importancia de ser auténticos. Para muchos participantes, el Carnaval Punk es una oportunidad para enseñar que la diferencia no es un defecto, sino una postura ante la vida.
Personas como Kika Sabino aprovecharon el ambiente para dialogar con sus hijos sobre la libertad de pensamiento. Otros padres, como Nayeli y José Antonio, asistieron con su bebé de siete meses para heredarle sus tradiciones. En cada rincón se escuchaban consejos sobre el cuidado mutuo, la escucha activa y el rechazo a las imposiciones autoritarias.
Resistencia y cultura en territorio indígena
La junta auxiliar de La Resurrección es reconocida oficialmente como un pueblo indígena de origen nahua desde el año 2024. En este contexto, el uso de estoperoles, cadenas y cabellos teñidos crea un contraste visual fascinante con las fachadas tradicionales. La comunidad utiliza estos espacios para defender su derecho a la identidad frente al crecimiento de la mancha urbana.
El Carnaval Punk termina siendo una forma de resistencia que convive pacíficamente con los usos y costumbres locales. Los jóvenes que lucen crestas y chamarras de cuero son, en muchos casos, descendientes directos de familias hablantes de náhuatl. Esta mezcla cultural fortalece el tejido social de la periferia poblana al permitir que la rebeldía y la tradición habiten el mismo suelo.

