La Marina por falta de permisos ambientales mantiene detenidos los trabajos de dragado del Canal de Zaragoza
Chetumal (Marcrix Noticias).- La ausencia del permiso ambiental conocido como “MIA” (Manifestación de Impacto Ambiental), continúa siendo el principal obstáculo para que la Secretaría de Marina pueda reanudar el dragado del Canal de Zaragoza, una obra considerada estratégica para la navegación y el desarrollo regional en el sur de Quintana Roo.
De acuerdo con el comandante de la XI Zona Naval, Marco Antonio Muñoz Hernández, la institución cuenta con la capacidad técnica y operativa necesaria para reiniciar las labores en cuanto se cumpla con el requisito ambiental que marca la normatividad vigente.
El Canal de Zaragoza es un proyecto histórico que se remonta a 1901, cuando fue impulsado durante el gobierno de Porfirio Díaz con la intención de fortalecer el comercio marítimo y detonar el turismo en la región, al ofrecer una vía alterna de navegación.
Esta vía marítima se localiza aproximadamente a tres kilómetros de la comunidad de Xcalak y tiene una extensión de 1.23 kilómetros.
Actualmente presenta una profundidad de alrededor de cuatro metros, insuficiente para permitir el tránsito de embarcaciones de alto cabotaje.
Para cumplir con su objetivo original, el canal requeriría un dragado que duplicara su profundidad, lo que permitiría el paso de barcos de mayor tamaño sin necesidad de cruzar aguas territoriales de Belice, fortaleciendo así la soberanía y la logística marítima nacional.
Durante la administración del exgobernador Carlos Joaquín González se destinaron cerca de 400 millones de pesos al proyecto; sin embargo, los trabajos solo lograron un desasolve parcial de aproximadamente tres metros, sin avances significativos posteriores.
Las autoridades navales subrayaron que, debido a la cercanía con la Barrera de Coral Mesoamericano, considerada un ecosistema altamente frágil, resulta indispensable contar con la autorización ambiental correspondiente antes de cualquier intervención mayor.
Muñoz Hernández precisó que los trabajos se realizarían mediante técnicas de rotomartillo y percusión, descartando el uso de explosivos, aunque reiteró que la obra no puede avanzar sin la MIA, cuya emisión está pendiente, al igual que la definición del presupuesto que se asignaría para su ejecución.

