La basílica italiana de Asís expone la reliquia de manera excepcional hasta marzo, con seguridad reforzada.
Italia (Marcix Noticias).- La ciudad italiana de Asís abrió de manera extraordinaria la exhibición pública de los restos de su santo patrono Francisco, con motivo del octingentésimo aniversario de su fallecimiento, ocurrido en 1226. La exposición permanecerá disponible hasta el 22 de marzo en la iglesia inferior de la basílica dedicada al santo.
La decisión ha generado expectativa internacional y un registro previo cercano a 400 mil visitantes, cifra que anticipa una afluencia superior a la habitual en esta temporada.
Los restos fueron colocados en una urna transparente de plexiglás con medidas de protección reforzadas y vigilancia permanente. La tumba del santo se encuentra en la cripta situada bajo el altar mayor de la Basílica Inferior de Asís, uno de los sitios de peregrinación más relevantes del catolicismo.
Medios vaticanos señalaron que se trata de una exhibición prolongada sin precedentes en tiempos recientes. El antecedente más cercano data de 1978, cuando los huesos fueron mostrados por un solo día y a un grupo reducido.
Las autoridades eclesiásticas subrayaron que la exposición busca propiciar un espacio de oración y reflexión, no una muestra de carácter sensacionalista.
Seguridad y logística
El operativo incluye el control de accesos y el monitoreo constante para resguardar la reliquia, considerada de alto valor espiritual e histórico. Se prevé que miles de peregrinos lleguen diariamente a la región de Umbría durante las semanas conmemorativas.
Francisco de Asís nació en 1181 o 1182 en el seno de una familia acomodada. Tras una juventud marcada por aspiraciones militares y sociales, experimentó una profunda conversión espiritual que lo llevó a renunciar a sus bienes y abrazar una vida de pobreza, servicio y fraternidad.
Fundó la Orden Franciscana y promovió una espiritualidad centrada en la humildad, el amor a la naturaleza y la paz. Fue canonizado en 1228 y es reconocido como patrono de Italia y de la ecología.
Conocido por su cercanía con los pobres y su devoción contemplativa, Francisco es recordado como el “varón que tiene corazón de lis”, símbolo de pureza y entrega. Ocho siglos después de su muerte, su figura continúa convocando a fieles y visitantes de todo el mundo.
