Sélvame Mx documentó el deterioro en el Tramo 5 Sur del Tren Maya, en el corredor Cancún–Tulum, donde hay afectaciones a cenotes y posible riesgo estructural.
Quintana Roo (Marcrix Noticias).– Organizaciones ambientalistas y activistas denunciaron nuevos daños en columnas del Tren Maya, ubicadas dentro de cenotes y cuerpos de agua subterráneos, principalmente en el Tramo 5 Sur, que corre de Cancún a Tulum, situación que representa un riesgo ambiental y estructural en una de las zonas más frágiles de la Selva Maya.
A través de videos y fotografías difundidas en redes sociales, la asociación civil Sélvame Mx exhibió columnas reventadas, camisas de acero oxidadas, varillas expuestas y derrame de concreto dentro de cenotes, pese a los compromisos oficiales de reparación.
Las imágenes muestran estructuras que sostienen el viaducto elevado del Tren Maya con un deterioro visible al interior de los acuíferos.
Guillermo D’Christy, presidente de Sélvame Mx y del movimiento “Sélvame del Tren”, explicó que se contabilizan entre 12 mil y 15 mil columnas a lo largo del trazo, y recordó que desde 2024 se reportó el reventamiento de una de ellas, lo que provocó un derrame de cemento dentro de un cuerpo de agua subterráneo que, a casi dos años, no ha sido retirado.
Continúa una gran capa de concreto, mangueras y herramientas.
Se hincaron al menos 8 pilas más y se conformaron zapatas.
Como si bajo de las pilas y las zapatas no hubiera oquedades y no estuvieran en riesgo de algún colapso.
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— Guillermo DChristy 🇲🇽🇺🇦 🇮🇷 🇬🇧 (@gchristy65) January 19, 2026
En febrero de 2024, se documentó que la caverna Garra de Jaguar, ubicada bajo el trazo del Tramo 5 Sur y por donde fluye uno de los acuíferos más importantes de Quintana Roo, fue contaminada por concreto proveniente de las obras en superficie.
De acuerdo con el activista, el concreto contiene metales pesados que se disuelven en el agua, provocando modificaciones ambientales y cambios en la transparencia de algunos cenotes.
D’Christy advirtió que la construcción de un viaducto elevado en suelo kárstico, caracterizado por su alta fragilidad y constante disolución, incrementa el riesgo de microcolapsos, además de posibles alteraciones en los flujos de agua dulce y salada dentro de los acuíferos.

Señaló que, durante recorridos recientes, se observaron residuos, mangueras y herramientas abandonadas dentro de los cenotes, lo que evidencia una limpieza incompleta de los daños.
Buzos, espeleólogos y expertos en ingeniería también han alertado que el mantenimiento de estas columnas es prácticamente imposible, ya que muchas perforan cavernas y ríos subterráneos de difícil acceso.
En los videos difundidos se observa cómo el óxido y el concreto continúan degradándose, lo que podría agravar el impacto ambiental con el paso del tiempo.
Finalmente, aunque el presidente de Sélvame Mx insistió en que el daño ya ocasionado “se extiende sin remedio” y llamó a las autoridades a proteger lo que aún queda del acuífero y la selva, ante el riesgo latente que representan las columnas dañadas del Tren Maya.
