La Diócesis informó que este sábado continúan las ceremonias fúnebres y la sepultura del obispo emérito en las criptas de la Catedral de Cancún.
Cancún (Marcrix Noticias).– La Diócesis de Cancún-Chetumal confirmó que este sábado se realizarán las exequias de Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, en la Catedral de Cancún, donde también será sepultado en las criptas, en un mausoleo especial.
El fallecimiento del obispo emérito ocurrió en la ciudad de Mérida, Yucatán, a los 76 años de edad, a consecuencia de un infarto fulminante, según informó la diócesis. Previamente, el obispo había sido sometido a un procedimiento de cateterismo la mañana del jueves, alrededor de las 8:00 horas, con una duración aproximada de 45 minutos.
De acuerdo con fuentes eclesiásticas, tras la intervención médica Monseñor Pedro Pablo salió del quirófano en condiciones estables cerca de las 9:00 horas, e incluso logró comunicarse con su secretario.
Sin embargo, aproximadamente a las 10:29 de la mañana, sufrió un infarto fulminante que derivó en su fallecimiento, pese a la atención médica recibida.
Las primeras exequias fueron encabezadas por el arzobispo José Rosado, mientras integrantes de la comunidad religiosa destacaron la trayectoria pastoral del obispo y su vocación como comunicador del mensaje evangélico.
Durante el viernes se celebraron diversas misas oficiales a las 7:15, 12:00, 18:30 y 20:00 horas, con la participación de grupos pastorales y fieles de la diócesis.
Este sábado, continúan las ceremonias con celebraciones eucarísticas programadas a las 7:15 y 12:00 horas, antes de su sepultura en las criptas de la Catedral.
Miembros del clero señalaron que Monseñor Pedro Pablo Elizondo fue un pastor cercano a la comunidad, que dedicó su vida al servicio de la Iglesia durante 21 años como obispo, a pesar de enfrentar diversos problemas de salud.
El religioso, perteneciente a la congregación de los Legionarios de Cristo, contaba con 43 años de sacerdocio y 21 años de episcopado, periodo en el que acompañó el crecimiento de la Iglesia en la región.
El padre Ángel, colaborador cercano, destacó que, aún con un estado de salud delicado y el desgaste físico acumulado, continuó trabajando diariamente en favor del evangelio hasta el final.

