Clima (Marcrix Noticias).-

Estados Unidos atraviesa un invierno marcado por un contraste climático poco común. Al este de las Montañas Rocosas, desde el Medio Oeste hasta Florida, predomina el frío intenso, la nieve y el hielo, mientras que en el oeste del país se han registrado temperaturas excepcionalmente altas y una notable ausencia de nevadas.

Esta marcada división se ha mantenido durante varias semanas y, aunque se anticipa un cambio en el patrón atmosférico, antes de ello el este del país se enfrentará a una nueva e intensa incursión de aire ártico durante el fin de semana. Se espera que algunas regiones registren las temperaturas más bajas de la temporada.

En los últimos días, el contraste se ha intensificado. Zonas del oeste han experimentado temperaturas propias de finales de primavera, con registros entre 20 y 30 grados Fahrenheit por encima del promedio. En contraste, varias áreas de este se preparan para un descenso térmico severo que podría romper récords de frío.

Ejemplos de este calor inusual se observan en Great Falls, Montana, donde se registraron cinco días consecutivos con máximas superiores a los 60 grados Fahrenheit, algo inédito para el mes de febrero. En Los Ángeles, la temperatura alcanzó los 88 grados Fahrenheit, superando incluso los valores típicos del verano.

Este patrón persistente se explica por la configuración de la corriente en chorro. Una cresta atmosférica en el oeste ha bloqueado la entrada de aire frío y desviado las tormentas, mientras que una profunda vaguada en el este ha permitido el descenso continuo de aire ártico, generando condiciones propicias para tormentas invernales intensas.

El impacto de esta dinámica ha sido notable: ciudades del sureste, como Atlanta y varias localidades de las Carolinas, acumularon más nieve en enero que Salt Lake City. Incluso se registraron momentos en los que Juneau, Alaska, presentaron temperaturas más cálidas que el centro de Florida, reflejando la magnitud del desequilibrio climático.

Aunque se prevé que la dorsal del oeste colapse y permita un clima más templado en el este, antes de ello podrían romperse hasta 50 récords de frío. Meteorólogos señalan que la Oscilación Ártica, actualmente en fase negativa por un período inusualmente largo, ha jugado un papel clave en este escenario, en un contexto global donde, pese a estos episodios, los récords de calor continúan superando a los de frío.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

No puedes copiar el contenido de esta página