Una intervención médica programada para retirar un tumor abdominal de gran tamaño terminó revelando un caso extremadamente raro de embarazo ectópico avanzado
Una mujer de 41 años, identificada como Suze López, residente de Bakersfield, California, acudió a un hospital para someterse a una operación con el objetivo de extraer lo que se sospechaba era un tumor de unos 10 kilogramos que le causaba dolor y malestar. Sin embargo, durante los exámenes preoperatorios de rutina, incluyendo una prueba de embarazo, los médicos descubrieron algo totalmente inesperado.
Los estudios de diagnóstico revelaron que López estaba embarazada, pero su útero estaba vacío. En realidad, el feto había estado desarrollándose fuera del útero, en el abdomen, cerca del hígado, escondido detrás del gran quiste ovárico que había sido confundido con un tumor. Este tipo de gestación es un caso extremadamente raro de embarazo ectópico abdominal, que normalmente termina en complicaciones graves o incluso la muerte de la madre o del feto si no se detecta a tiempo.
Ante la complejidad del cuadro clínico —un embarazo desarrollado fuera del útero junto con una masa de gran tamaño— se integró un equipo multidisciplinario de aproximadamente 30 especialistas para realizar de forma simultánea la extracción del quiste y la intervención obstétrica necesaria para dar a luz al bebé.
Durante la operación, López sufrió una hemorragia severa que requirió transfusiones. A pesar del alto riesgo para la madre y el bebé, la intervención fue un éxito: el bebé, llamado Ryu —que significa “regalo de Dios”— nació con un peso de alrededor de 3.6 kilogramos y en buenas condiciones de salud.

Los médicos describieron la situación como extraordinariamente inusual y de alto riesgo, ya que en embarazos ectópicos fuera del útero la placenta no puede desarrollarse de manera segura, lo que con frecuencia provoca hemorragias graves. La supervivencia de ambos, madre e hijo, fue catalogada como casi milagrosa por el equipo médico y la familia.
