La erosión costera en Chelem, Yucatán avanza sin pausa. Playas desaparecen y viviendas quedan al borde del mar.
Yucatán (Marcrix Noticias) – La erosión costera en Chelem, Yucatán ya no da espera. Donde antes había metros de arena blanca, hoy las olas golpean directamente los cimientos de las casas. El fenómeno afecta toda la franja norte del estado y las autoridades aún no tienen una respuesta efectiva.
Chelem, entre los puntos más críticos del litoral
En los últimos dieciocho meses, la erosión ha devorado decenas de metros de playa en Progreso, Chelem, Chicxulub Puerto, Telchac y Dzilam de Bravo. Las familias que viven en esas comunidades conviven ahora con el mar en la puerta de su casa.
El investigador Jorge Euán, quien ha documentado el fenómeno desde hace décadas, ha detectado retrocesos de hasta seis metros por año en zonas de alto riesgo como Chelem, Chuburná y Chicxulub. Son cifras que hablan por sí solas.
Las intensas marejadas impactan de manera violenta los cimientos de las construcciones en primera línea de playa, llevándose arena y fragmentos de las edificaciones. Varios inmuebles ya muestran daños estructurales visibles.
Un problema que viene de décadas de malas decisiones
La erosión costera en Yucatán no es un fenómeno natural aislado. Es el resultado de al menos cuatro décadas de decisiones humanas —algunas tomadas por el Estado, otras por particulares— que interrumpieron la dinámica natural de uno de los litorales más planos y vulnerables de México.
La construcción del muelle en Progreso, iniciada en 1985, buscó modernizar la zona. Sin embargo, su extensión ha interferido con el transporte natural de sedimentos. La científica Gabriela García Rubio, del Cicese, señala que esta construcción ha generado una distribución desigual de arena, resultando en erosión severa en localidades como Chelem y Chicxulub.
El oceanógrafo Christian Appendini señala que obras como espolones, muros y geotubos interrumpen el tránsito del sedimento y generan acumulación en un lado y erosión en el otro. Lo que parece una solución, termina siendo parte del problema.
Las cifras que miden el daño en la costa yucateca
En las últimas cuatro décadas, el litoral ha perdido un promedio de 19 metros de playa, con retrocesos anuales que superan los seis metros en áreas vulnerables.
En Telchac Puerto, imágenes satelitales muestran retrocesos de hasta 100 metros tierra adentro en algunos puntos. Y tras el paso del huracán Milton en 2024, se estima que Progreso perdió hasta 20 metros adicionales de playa en apenas semanas.
El 27 por ciento de la franja costera yucateca tiene viviendas construidas a menos de 10 metros del mar. Son hogares que hoy viven bajo amenaza constante.
Tortugas, pescadores y negocios también pierden
La erosión costera en Chelem y otras comunidades no solo afecta viviendas. En Chelem Puerto, durante 2025, se documentaron al menos dos casos de tortugas marinas que salieron a desovar y regresaron al mar sin cumplir su ciclo reproductivo. La arena compacta y mezclada con escombros hace imposible anidar.
Sin las playas, los pescadores tampoco pueden resguardar correctamente sus lanchas. Y los comerciantes ven cómo sus negocios se vacían junto con la arena.
Soluciones que no llegan o llegan tarde
Autoridades han intentado contener la erosión mediante rellenos artificiales de arena y geotubos, sin éxito. Los vecinos del litoral denuncian que el mar sigue avanzando.
En el año 2023, el presupuesto destinado a acciones específicas contra la erosión costera en Yucatán fue de apenas 674 mil pesos, menos del 12 por ciento de lo que los expertos consideran necesario.
La delegación de Semarnat en Yucatán fue clara en enero de 2026: “No podemos particularizar Progreso, Telchac o Dzilam. No. Es toda la costa.” El delegado Guillermo Humberto Porras Quevedo reconoció así la magnitud del problema.
Los expertos coinciden en que la única solución duradera es un sistema de trasvase de sedimentos que replique el flujo natural del litoral. Sin voluntad política y presupuesto real, el mar seguirá ganando terreno.
