La pizza surgió como un alimento urbano en Italia y se convirtió en un producto global a partir del siglo XX.

México (Marcrix Noticias)-El Día Mundial de la Pizza, que se conmemora cada 9 de febrero, se ha posicionado como una fecha para revisar el origen, la historia y la expansión internacional de uno de los platillos más consumidos a nivel global. La efeméride se ha incorporado de manera gradual en calendarios gastronómicos y culturales de distintos países, sin que exista un reconocimiento oficial único que determine su instauración.

El origen de la pizza moderna se sitúa en Nápoles, donde desde el siglo XVIII se documenta el consumo de panes planos elaborados con masa de trigo y cocidos en horno. Estas preparaciones se vendían principalmente entre la población urbana debido a su bajo costo y facilidad de producción con ingredientes disponibles localmente.

Origen de la pizza y antecedentes históricos

Los antecedentes de la pizza se relacionan con prácticas antiguas de consumo de pan plano en diversas culturas del Mediterráneo. No obstante, la versión que dio lugar a la pizza contemporánea surgió cuando el tomate, introducido en Europa tras la colonización de América, comenzó a incorporarse de forma regular en la alimentación del sur de Italia entre los siglos XVII y XVIII.

En Nápoles, la combinación de masa, tomate y otros ingredientes se consolidó como un alimento cotidiano. Las primeras pizzas se vendían en la vía pública o en pequeños establecimientos, y se consumían sin cubiertos, lo que facilitó su popularización entre trabajadores y habitantes de la ciudad.

La pizza en Nápoles durante el siglo XIX

Durante el siglo XIX, la pizza adquirió rasgos más definidos. El uso de hornos de leña permitió una cocción rápida a altas temperaturas, lo que dio lugar a una masa flexible con bordes elevados. Este método se mantiene como referencia en la elaboración tradicional.

En 1889, el pizzero Raffaele Esposito preparó una pizza con tomate, mozzarella y albahaca en honor a la reina Margarita de Saboya. Esta combinación fue identificada posteriormente como pizza margarita y se convirtió en una de las recetas más difundidas, asociada con la identidad culinaria italiana.

El papel de las pizzerías en la vida social napolitana

Más allá de su función alimentaria, las pizzerías desempeñaron un papel relevante en la vida social de Nápoles. Desde el siglo XIX, estos espacios funcionaron como puntos de encuentro comunitarios, donde el proceso de preparación y consumo de la pizza formaba parte de la dinámica cotidiana de los barrios.

La transmisión del oficio de pizzero se realizó de manera directa, generalmente dentro de núcleos familiares o mediante aprendizaje práctico en los propios establecimientos. Este modelo contribuyó a preservar técnicas específicas de amasado, fermentación y cocción, que continúan vigentes en la actualidad y que forman parte del patrimonio cultural asociado al platillo.

Reconocimiento cultural y patrimonio inmaterial

En 2017, la UNESCO incluyó “El arte del pizzaiolo napolitano” en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El reconocimiento se centró en los conocimientos, gestos y prácticas sociales vinculadas con la elaboración tradicional de la pizza.

El nombramiento destacó el proceso artesanal, la cocción en horno de leña y la transmisión intergeneracional del oficio. La distinción no se otorgó a la pizza como producto alimenticio, sino al conjunto de saberes culturales asociados a su preparación en Nápoles.

Expansión internacional de la pizza

La expansión de la pizza fuera de Italia se intensificó a finales del siglo XIX y principios del XX, con la migración italiana hacia América y otras regiones. Comunidades establecidas en ciudades como Nueva York, Buenos Aires y São Paulo abrieron pizzerías que adaptaron las recetas a ingredientes locales y a nuevos hábitos de consumo.

En Estados Unidos, la pizza se integró rápidamente a la oferta gastronómica urbana. A lo largo del siglo XX, surgieron variantes regionales y modelos de producción industrial que facilitaron su distribución en restaurantes, servicios de entrega y supermercados, consolidando su presencia en la dieta cotidiana.

Adaptaciones y variedades regionales

Con su expansión global, la pizza incorporó múltiples adaptaciones. Existen versiones con masas delgadas, gruesas o rellenas, así como combinaciones de ingredientes que responden a tradiciones culinarias locales. Estas variaciones ampliaron la presencia del platillo sin sustituir las recetas tradicionales.

En regiones de América Latina, Asia y Medio Oriente, la pizza se integró mediante el uso de productos regionales y métodos de preparación adaptados, lo que contribuyó a su aceptación en distintos contextos culturales.

El Día Mundial de la Pizza en la actualidad

Actualmente, el Día Mundial de la Pizza es utilizado por restaurantes, asociaciones gastronómicas y medios de comunicación para difundir información sobre el origen del platillo y su desarrollo histórico. La fecha también sirve para visibilizar la elaboración artesanal y los procesos tradicionalesasociados con la pizza napolitana.

A más de dos siglos de su consolidación en Nápoles, la pizza continúa siendo un referente gastronómico internacional, cuya historia está vinculada a procesos de migración, transmisión cultural y adaptación global.

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