Un ataque armado en Buenavista, Santiago Yosondúa, provocó el desplazamiento forzado de 214 indígenas Ñu‘u Savi, además de una persona lesionada, casas incendiadas y familias retenidas
El desplazamiento forzado de 214 indígenas Ñu‘u Savi de la comunidad mixteca de Buenavista, en Santiago Yosondúa, evidenció la gravedad del conflicto agrario que mantiene esta localidad con Santa María Yolotepec por la disputa de más de mil 600 hectáreas. El ataque, ocurrido el pasado 18 de agosto, dejó una persona herida, viviendas incendiadas y familias retenidas.
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca calificó los hechos como una violación a derechos humanos y emitió medidas cautelares, solicitando a la Secretaría de Gobierno del Estado mesas de diálogo y atención integral para las familias desplazadas. También pidió un censo de víctimas y garantizar alojamiento, salud, educación y trabajo en su situación de emergencia.
El gobierno de Oaxaca reconoció que 72 familias fueron desplazadas tras el ataque armado y confirmó que instituciones federales y estatales realizan patrullajes y sobrevuelos en la zona limítrofe entre Santiago Yosondúa y Santa María Yolotepec, un conflicto que data de más de 70 años.

En estas acciones participan la Policía Estatal, la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Agencia Estatal de Investigaciones y la Policía Vial Estatal, con el objetivo de proteger a la población y prevenir nuevas agresiones.
Además, la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos del Estado de Oaxaca, con apoyo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, entregó víveres y botiquines de emergencia a las familias desplazadas, mientras la Fiscalía General del Estado fue instada a investigar los delitos relacionados con la violencia agraria.
