El ingreso de divisas al país cayó 4.56% anual en 2025, marcando su primer retroceso importante tras doce años de crecimiento.
Economía (Marcrix Noticias) – Las remesas registraron un comportamiento negativo al cierre de 2025 tras años de crecimiento constante. Según los datos oficiales publicados por el Banco de México (Banxico), el país captó 61 mil 791 millones de dólares. Esta cifra representa una disminución del 4.56% en comparación con el total acumulado durante 2024. Este fenómeno marca un hito en la economía nacional, pues no se observaba una caída similar desde el año 2013.
El fin de una racha positiva para las remesas
La tendencia alcista que caracterizó a estos recursos durante la última década se detuvo formalmente el año pasado. En 2013, el flujo de divisas descendió apenas un 0.8% con 23 mil 90 millones de dólares registrados. Sin embargo, el ajuste actual es significativamente más profundo debido al volumen de capital que se moviliza hoy en día.
A pesar de la caída anual, el monto final de las remesas superó ligeramente las proyecciones iniciales de los especialistas. Analistas de BBVA México estimaban que el flujo cerraría cerca de los 61 mil 700 millones de dólares. No obstante, la reducción en el volumen de transacciones fue el factor determinante para el resultado negativo del ejercicio.
Causas del retroceso en el flujo de divisas
El Banco de México, dirigido por Victoria Rodríguez Ceja, reportó una baja sensible en la cantidad de envíos realizados. Durante 2025, se efectuaron más de 155 millones 740 mil operaciones monetarias desde el extranjero. Este número es un 5.5% menor respecto a las 164 millones 767 mil operaciones contabilizadas en el periodo anterior.
Factores externos y entorno laboral en Estados Unidos
Diversos especialistas financieros coinciden en que el contexto político y económico en Estados Unidos afectó las remesas. Durante el primer año del nuevo gobierno estadounidense, el mercado de trabajo perdió dinamismo en sectores clave. La construcción, la agricultura y los servicios concentran la mayor parte de la mano de obra migrante en dicho país.
Además, la inflación persistente en territorio estadounidense redujo la capacidad de ahorro de los trabajadores. Los altos costos en vivienda, transporte y servicios de salud limitaron el dinero disponible para enviar a sus familiares. Estas condiciones crearon un escenario complejo para el sostenimiento de los flujos de capital hacia México.
Impacto de nuevas políticas fiscales
Otro factor relevante fue el anuncio de nuevas cargas tributarias para los envíos de dinero. El 1 de enero de 2026 entró en vigor un impuesto del 1% a envíos en efectivo o cheques. Aunque la medida no aplicó en 2025, su anuncio previo generó incertidumbre entre los remitentes de remesas.
Repunte ligero al cierre de diciembre
En el último mes de 2025, los ingresos por este concepto mostraron una recuperación moderada del 1.9% anual. Tan solo en diciembre, el monto recibido ascendió a cinco mil 322 millones de dólares. El envío promedio en este periodo fue de 408 dólares, reflejando un aumento del 8.8% frente a diciembre de 2024.
Esta ligera mejora mensual no fue suficiente para revertir la tendencia negativa observada durante el resto del año. Los analistas advierten que la baja en estos recursos presiona directamente el consumo de los hogares mexicanos.
