La burocracia en permisos de importación de lubricantes genera paros operativos y pone en riesgo a plantas automotrices.
Economía (Marcrix Noticias) – El endurecimiento de los controles gubernamentales para frenar el contrabando de combustible ha generado consecuencias colaterales en el sector industrial. Actualmente, los retrasos en importación de lubricantes mantienen en alerta a diversas plantas automotrices ubicadas en el norte y bajío del país. Esta situación derivó en la suspensión de actividades en una planta de ensamblaje durante el mes de diciembre. Asimismo, otras tres instalaciones estuvieron a pocos días de frenar su producción por la falta de insumos básicos como grasas y aceites especializados.
Impacto en las zonas industriales de México
Las entidades más afectadas por esta problemática son Chihuahua, Coahuila, Aguascalientes y Guanajuato. En estas regiones operan gigantes de la industria como Ford, General Motors, Nissan, Stellantis, Honda, Mazda, Toyota y Volkswagen. Según fuentes cercanas al sector, el punto crítico ocurrió durante la renovación de permisos anuales. La excesiva carga burocrática ha dilatado los tiempos de respuesta oficiales de manera considerable.
Aunque la normativa vigente establece un plazo de 15 días hábiles para procesar cada solicitud, los tiempos reales se han extendido hasta los 32 días. Esta demora impide que las plantas cuenten con los materiales necesarios para el mantenimiento y operación de su maquinaria pesada. Por ello, los retrasos en importación de lubricantes representan hoy un obstáculo logístico de gran magnitud para la manufactura nacional.
Diálogo con el Gobierno Federal
Representantes del sector automotriz han buscado el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum para agilizar los trámites ante la Secretaría de Energía. En diversas reuniones celebradas durante enero, se advirtió sobre el caos que genera la falta de fluidez en las aduanas. Los fabricantes señalaron que, además de enfrentar los aranceles internacionales, ahora deben lidiar con una parálisis interna por falta de insumos.
El objetivo del gobierno es combatir el “huachicol fiscal”, un esquema de contrabando que causó pérdidas por 11 mil millones de dólares en 2025. Sin embargo, las medidas de trazabilidad total han afectado a empresas que ya contaban con certificaciones de Operador Económico Autorizado. Estas compañías exigen que los protocolos de seguridad no sacrifiquen la eficiencia operativa de la industria más importante de México.
El peso del sector automotriz en la economía
La relevancia de solucionar los retrasos en importación de lubricantes radica en el volumen de producción del país. Durante el año 2025, México fabricó 3.9 millones de vehículos, consolidándose como una potencia exportadora. De ese total, el 78 por ciento tuvo como destino el mercado de los Estados Unidos.
Cualquier interrupción en la cadena de suministro afecta directamente los compromisos internacionales y la inversión extranjera. Hasta el momento, empresas como Honda reportan operaciones normales. No obstante, la mayoría de los fabricantes insisten en que se deben ajustar los tiempos de validación para evitar nuevos paros técnicos en el futuro inmediato.

