La falta de petróleo agrava los apagones, amenaza el suministro de agua y genera protestas en distintas zonas de Cuba.
La Habana (Marcrix Noticias).- La crisis energética de Cuba se intensificó en los últimos meses tras la interrupción de envíos de petróleo desde el exterior, lo que ha provocado apagones prolongados, afectaciones en el suministro de agua y dificultades en servicios públicos esenciales en la isla.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció en conferencia de prensa que la falta de combustibles está generando un impacto directo en la vida cotidiana de la población. El mandatario afirmó que el gobierno busca alternativas para enfrentar la escasez energética.
La situación comenzó a agravarse a inicios de año, cuando Cuba dejó de recibir petróleo de Venezuela después del operativo militar en el que Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro. Posteriormente, otros proveedores, como México, suspendieron sus envíos tras las advertencias de Washington sobre posibles sanciones a países que suministraran crudo a la isla.
Apagones masivos y déficit de electricidad
La falta de combustibles afecta de manera directa la generación eléctrica en Cuba. De acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica, durante esta semana más del 60 por ciento del país registró interrupciones en el servicio.
El reporte más reciente de la empresa indicó que para el horario pico nocturno se esperaba una demanda de 3 mil megawatts frente a una disponibilidad de 1 mil 198 megawatts. Esto representa un déficit de 1 mil 802 megawatts en el sistema eléctrico.
La escasez energética también impacta el suministro de agua. El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez, explicó que el organismo busca reducir las afectaciones mediante alternativas como la instalación de paneles solares para evitar depender del sistema eléctrico.
Impacto en salud, transporte y servicios
Las autoridades cubanas reconocieron que la crisis energética tiene efectos en múltiples sectores. Díaz-Canel señaló que la situación afecta servicios médicos, educación, transporte y otras actividades cotidianas.
El mandatario indicó que “hay decenas de miles de personas esperando una operación” debido a la falta de electricidad en hospitales.
La organización Human Rights Watch también advirtió que el deterioro del sistema eléctrico está presionando los servicios básicos. La directora para las Américas del organismo, Juanita Goebertus, señaló que “la situación humanitaria en Cuba ya era extremadamente frágil, pero la crisis eléctrica está empujando muchos servicios esenciales al límite”.
La reducción en los servicios públicos ha generado inconformidad en distintos puntos del país. En La Habana se han reportado protestas en las que vecinos realizaron cacerolazos y encendieron fogatas durante apagones.
También se registraron manifestaciones en la Universidad de La Habana y en la ciudad de Morón, donde autoridades informaron la detención de cinco personas tras disturbios vinculados con problemas de energía y acceso a alimentos.
Ante la crisis, la Organización de las Naciones Unidas informó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para facilitar el envío de petróleo a Cuba por razones humanitarias.
Mientras continúan los diálogos sobre el embargo económico vigente desde la década de 1960, las autoridades cubanas reconocen que la situación energética seguirá afectando la vida diaria en la isla.
