La organización Nado por las Ballenas A. C. denunció públicamente que la cría presenta doce cortes profundos en piel y tejido adiposo, lesiones recientes que confirman que el impacto ocurrió en esa misma zona. De acuerdo con la asociación, la probabilidad de que el animal logre sobrevivir es baja debido a la gravedad de las heridas.
Especialistas advierten que una posible infección o el dolor extremo podrían terminar con la vida del ejemplar en cualquier momento. La única posibilidad de que resista dependerá de la fortaleza de su sistema inmunológico. La organización hizo un llamado a la empatía ciudadana al recordar que la bahía funciona como una guardería natural donde las ballenas llegan para parir y cuidar a sus crías, por lo que cualquier acto de imprudencia puede resultar fatal.
Asimismo, subrayaron que el problema no se limita a este destino turístico. Situaciones similares se han documentado en otros puntos clave del litoral mexicano como Los Cabos, Rincón de Guayabitos, Puerto Vallarta, Bahía de Banderas, Acapulco y Puerto Escondido, además de otras regiones del Pacífico mexicano donde la navegación a exceso de velocidad y el acoso a la fauna se han vuelto recurrentes.
La asociación civil advirtió que la falta de ética y de responsabilidad al conducir embarcaciones se ha convertido en una amenaza constante para diversas especies. Los atropellamientos de tortugas, mantarrayas, tiburones ballena, delfines y ballenas, tanto adultas como crías, son cada vez más frecuentes, pese a que la legislación mexicana establece reglas claras para la protección de la vida silvestre.
Finalmente, Nado por las Ballenas A. C. exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier embarcación que acose animales marinos o navegue a alta velocidad en zonas de avistamiento. Las denuncias pueden realizarse de manera anónima a través del portal oficial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, con el objetivo de frenar estas prácticas y evitar que tragedias como esta se repitan en las aguas del Pacífico mexicano.