Entretenimiento (Marcrix Noticias).-
Bad Bunny marcó un momento sin precedentes en la historia del Super Bowl al reunir a 135.4 millones de espectadores durante su espectáculo de medio tiempo. Esta cifra lo colocó por encima de Michael Jackson, quien en su época logró una audiencia de 133.4 millones cuando la televisión era el único medio de transmisión, consolidando al artista puertorriqueño como una de las figuras más influyentes del entretenimiento mundial.
La presentación de Benito Martínez no solo fue un triunfo en términos de audiencia, sino también un parteaguas cultural. Su actuación es considerada por amplios sectores del público como el mejor show de medio tiempo del Super Bowl, al combinar música en español, una identidad latina contundente y una puesta en escena que conectó con millones de personas dentro y fuera de Estados Unidos.
El impacto del espectáculo también se reflejó al superar registros recientes que ya eran considerados históricos. La audiencia de Bad Bunny dejó atrás los números obtenidos por el rapero estadounidense Usher, quien en su momento alcanzó 129.3 millones de espectadores. Asimismo, el show presentado en el Allegiant Stadium de Las Vegas fue visto por 123.5 millones de personas, mientras que un año antes Rihanna había reunido a 121 millones de televidentes.
Estos resultados han llevado a que medios internacionales y fanáticos nombren a Bad Bunny como el nuevo rey del pop, un título que durante décadas estuvo ligado a Michael Jackson. Su capacidad para trascender idiomas, géneros y fronteras ha redefinido el panorama de la música popular a nivel global.
Hoy, Bad Bunny es reconocido como el artista más importante del planeta, un fenómeno que ha llevado la música en español a la cima de la industria internacional. Su récord en el Super Bowl no solo representa un logro personal, sino también una victoria simbólica para la cultura latina y su creciente influencia en el mundo del espectáculo.
