Autorizaron a cinco petroleras multinacionales operar en Venezuela tras flexibilización de sanciones de Estados Unidos
Estados Unidos emitió licencias que permiten a Chevron, Eni, Repsol, BP y Shell reanudar operaciones petroleras en Venezuela, abriendo la puerta a nuevas inversiones en la Faja Petrolífera
Estados Unidos. ( Marcrix Noticias).- El gobierno de Estados Unidos anunció la emisión de dos licencias generales que permiten a cinco compañías petroleras multinacionales reanudar operaciones en Venezuela sin riesgo de sanciones. Las beneficiarias son Chevron de Estados Unidos, Eni de Italia, Repsol de España, así como las británicas BP y Shell.
La autorización abarca todas las transacciones relacionadas con el petróleo venezolano y permite a estas empresas realizar nuevas inversiones en los sectores de petróleo y gas, marcando un cambio significativo en la política de Washington hacia Caracas.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, reveló que las ventas de petróleo venezolano controladas por su país ya superan los mil millones de dólares y que podrían generar hasta cinco mil millones adicionales en los próximos meses. Gran parte de este crudo se procesa en refinerías estadounidenses y las ganancias se entregan al Gobierno encargado de Venezuela bajo supervisión de Washington.
Wright visitó junto a la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, las instalaciones de Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, ubicada en Morichal, estado Monagas. Esta región concentra el 87 por ciento de las reservas de Venezuela y es considerada una de las más grandes del mundo, con capacidad para abastecer la demanda energética global durante siglos.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos explicó que la flexibilización de las sanciones permitirá operar bajo condiciones estrictas de control y reporte. Aunque no se precisó la vigencia exacta de las licencias, se trata de un entendimiento a largo plazo diseñado para estabilizar el sector energético y atraer inversión internacional.
La decisión de Washington tiene repercusiones globales. Para las multinacionales, representa acceso a reservas estratégicas en un momento de alta volatilidad de los mercados energéticos. Para Venezuela, ofrece un respiro económico en medio de años de sanciones y aislamiento financiero, aunque mantiene un fuerte control estadounidense sobre las ventas y los flujos de dinero, condicionando la apertura a avances políticos internos como la realización de elecciones libres.
