Según la psicóloga Aidé Meléndez Ruiz, este crecimiento se debe en parte al trabajo colaborativo con instituciones educativas y empresas del sector hotelero, que canalizan pacientes al CIJ para recibir atención especializada.
“En 2024 vimos el doble de pacientes que en años anteriores. Las escuelas y hoteles han contribuido al derivar casos. Además, tenemos grupos de atención psicológica semanal para hacer frente a la creciente demanda,” comentó la especialista.
El impacto de la pandemia sigue latente en la salud emocional de la población. Entre los factores más comunes que contribuyen a la depresión y ansiedad destacan:
- Soledad: Adolescentes cuyos padres trabajan largas jornadas y adultos que viven lejos de sus familias.
- Duelos no resueltos: Pérdidas relacionadas con la contingencia sanitaria, ya sea por fallecimientos, separaciones o problemas económicos.
- Estrés laboral y social: Particularmente en trabajadores del sector hotelero que enfrentan presión laboral y distancia familiar.
“A muchas personas les afectó pasar las fiestas decembrinas en soledad, sobre todo a quienes trabajan lejos de sus familias en Cancún,” señaló Meléndez Ruiz.
El CIJ cuenta con un equipo reducido de cuatro psicólogos, distribuidos en turnos matutino y vespertino, para atender a pacientes de entre 14 y 50 años, en igual proporción de hombres y mujeres.
El CIJ enfatiza la necesidad de seguir fortaleciendo redes de apoyo y recursos para abordar el incremento de enfermedades emocionales en la región. La colaboración entre instituciones, empresas y la comunidad sigue siendo clave para atender esta problemática en crecimiento.
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la requiera, el CIJ ofrece atención psicológica y servicios de apoyo para jóvenes y adultos en Cancún.