Los casos activos de gusano barrenador registraron un aumento del 68 por ciento durante enero, al pasar de 492 a 831, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias ante la expansión de esta plaga en el sur y sureste del país.
Ciudad de México. ( Marcrix Noticias).- El número de casos activos de gusano barrenador en México aumentó 68 por ciento en enero, al pasar de 492 el día 7 a 831 al 28 del mismo mes, de acuerdo con los más recientes reportes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. Este repunte confirma que la plaga sigue avanzando pese a las acciones de contención implementadas por las autoridades federales.
Los reportes epidemiológicos indican que, en la primera semana de enero, el acumulado nacional era de 13 mil 335 casos, cifra que se incrementó de manera constante hasta alcanzar 14 mil 744 al cierre del mes, lo que refleja un crecimiento sostenido del brote desde su reintroducción en 2024. Este comportamiento ha encendido las alertas en el sector agropecuario.
Del total de 831 casos activos, 481 corresponden a bovinos y 197 a canes, lo que evidencia el impacto directo tanto en la producción ganadera como en animales domésticos. Especialistas advierten que la propagación del parásito podría generar mayores afectaciones económicas y sanitarias si no se refuerzan las medidas de control.
El 95.7 por ciento de los casos se concentra en el sur y sureste del país, principalmente en Chiapas, Oaxaca y Veracruz, entidades que encabezan las estadísticas. No obstante, también se han detectado casos en estados como San Luis Potosí, Puebla y Tamaulipas, lo que amplía el rango territorial de riesgo.

Ante este escenario, las autoridades federales establecieron un polígono de seguridad que abarca varias entidades estratégicas, con la liberación de mosca estéril como principal medida para frenar la dispersión del gusano barrenador y evitar su llegada a la frontera norte.
Finalmente, especialistas del sector sanitario subrayaron la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y la coordinación entre los gobiernos estatales y federal, con el objetivo de contener la plaga, proteger al ganado y reducir el impacto económico en las regiones afectadas.
