Catalina Corona se declaró culpable de desviar cheques de sus empleadores durante siete años para comprar Gucci, Versace y Louis Vuitton.
Internacional (Marcrix Noticias) – Una asistente personal se declaró culpable ante la justicia federal. Catalina Corona, de 62 años, admitió haber robado 10 millones de dólares a sus empleadores en Nueva York. El anuncio lo hizo el fiscal federal Joseph Nocella Jr., del Distrito Este de Nueva York. El caso de la asistente que roba 10 millones a sus jefes en Nueva York impactó a las autoridades por su escala y duración.
Un plan calculado durante siete años
Corona trabajaba como asistente personal para un matrimonio de edad avanzada en Long Island. Desde esa posición de confianza, ejecutó un esquema financiero metódico.
Entre 2017 y 2024, emitió repetidamente cientos de cheques para cobrarlos en beneficio propio, sin el consentimiento de sus empleadores. Ninguna transacción fue autorizada por las víctimas.
El fiscal Nocella fue contundente en su declaración. “La declaración de culpabilidad significa que la acusada ha rendido cuentas por un plan calculado que desvió cerca de 10 millones de dólares de los mismos empleadores que confiaron en ella”, señaló en un comunicado oficial.
El dinero terminó en tiendas de marcas de lujo
El destino del dinero revela un patrón de gasto descontrolado. Corona usó los fondos para pagar facturas de tarjetas de crédito y adquirir artículos de marcas de alta gama, entre ellas Louis Vuitton, Versace y Gucci.
Muchas de estas transacciones ocurrieron en Queens y Long Island. Las compras se extendieron por años sin levantar sospechas inmediatas.
El FBI participó activamente en la investigación. James C. Barnacle Jr., Director Adjunto a cargo de la Oficina de Campo del FBI en Nueva York, anunció junto al fiscal la declaración de culpabilidad.
Hasta 30 años de prisión
Las consecuencias legales son severas. Corona se enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión, además de restitución y multas. La fecha de sentencia aún no ha sido confirmada públicamente.
Este caso no es aislado. En la misma semana, Donna Eckert, de 66 años, fue extraditada desde California para enfrentar cargos por presuntamente haber robado 3.5 millones de dólares al Distrito Escolar Hempstead Union Free en Long Island.
Patrón de fraude interno preocupa a las autoridades
Los investigadores alertan sobre una tendencia creciente. Empleados de confianza aprovechan su acceso a cuentas y documentos para cometer fraudes millonarios.
El caso de Corona ejemplifica cómo el asistente que roba 10 millones a sus jefes en Nueva York puede operar durante años sin ser detectado. La discreción del rol y la confianza depositada facilitaron el esquema.
Las autoridades federales recomiendan a empleadores revisar periódicamente sus movimientos bancarios. También sugieren establecer controles internos, sin importar el nivel de confianza en sus empleados.
