Productores de miel de la comisaría de Xcanchakán, en Tecoh, señalaron que los frentes fríos y vientos de hasta 65 km/h han dañado la floración del Dzidzilché, afectando gravemente la producción de miel durante la actual temporada de cosecha.
Yucatán (Marcrix Noticias)-Los vientos intensos de hasta 65 kilómetros por hora, registrados durante las últimas tres semanas en Yucatán, provocaron pérdidas importantes para el sector apícola, especialmente en la producción de miel en la región de Tecoh.
Productores de la comisaría de Xcanchakán, representados por Ricardo Cámara Puch y José Alonzo Cámara Ancona, denunciaron que las condiciones climáticas adversas, incluyendo el descenso de temperaturas y la caída de floración del Dzidzilché, truncaron el desarrollo normal de la temporada de cosecha, que abarca de marzo a mayo.
Producción a la baja
José Alonzo Cámara, quien cuenta con 18 colmenas, comentó que el año pasado logró recolectar una tonelada de mielen esta misma temporada. Sin embargo, en 2025 apenas ha alcanzado 350 kilos, y ya se aproxima el cierre del ciclo.
Por su parte, Ricardo Cámara, con 15 colmenas, señaló que en años anteriores llegaban a tener hasta seis cortes de miel entre marzo y mayo. Este año, solo ha realizado dos cosechas, acumulando 300 kilos, frente a los 530 kilos obtenidos en 2024.
El precio de la miel, reportaron, se mantiene en 22 pesos por kilo en venta directa con el productor, aunque este puede bajar significativamente en la segunda mitad del año, cuando inicia la cosecha de otras especies como Chukum y Catzín, cuya miel se paga hasta en 10 pesos por kilo debido a su menor demanda.
Yucatán, líder nacional en producción
Yucatán se mantiene como el principal productor de miel del país, con 9 mil 250 toneladas recolectadas en 2024, según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).
No obstante, los apicultores enfrentan incertidumbre económica y están a la espera del pago del programa “Producción para el Bienestar”, que otorga seis mil pesos por productor. Este apoyo, que el año pasado se entregó en febrero, aún no ha sido depositado, aunque confían en recibirlo este mes de abril.
Los productores reiteraron su preocupación por el impacto climático y pidieron más apoyo y atención institucional para afrontar los retos que amenazan la continuidad de una actividad ancestral y de alto valor ecológico y económico para la región.
