Cuba (Marcrix Noticias).-Un amplio apagón en Cuba registrado el miércoles 4 de marzo dejó sin electricidad a casi seis millones de cubanos, luego de que se presentara una avería en una de las principales centrales termoeléctricas del país. El corte del suministro eléctrico, que se prolongó por más de veinticuatro horas, evidencia nuevamente la fragilidad del sistema energético de la isla y la escasez de combustible que enfrenta el país.
De acuerdo con información de medios estatales, brigadas especializadas trabajaron durante toda la noche para reparar una caldera dañada en la planta generadora. Sin embargo, las autoridades advirtieron que la recuperación total del sistema eléctrico podría tardar entre tres y cuatro días, debido a la complejidad de los trabajos técnicos necesarios para restablecer el servicio en todo el territorio afectado.
A pesar de algunos avances, la recuperación ha sido parcial. En La Habana, cerca de 660 mil clientes, equivalente al 77 por ciento de los usuarios, ya contaban con electricidad, así como 43 hospitales y diez estaciones de suministro de agua. No obstante, el gobierno informó que la generación de energía continúa siendo limitada y que varios circuitos que habían sido reconectados volvieron a quedar fuera de servicio.
Mientras tanto, millones de ciudadanos continúan enfrentando las consecuencias del apagón. Miguel Leyva, de 65 años, relató las dificultades que vive junto a su madre y su hermano, ambos enfermos. El residente señaló que el calor, los mosquitos y la falta de electricidad complican la vida diaria, además del riesgo de que los alimentos almacenados se echen a perder tras tantas horas sin refrigeración.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba informó que el sistema eléctrico nacional opera de manera restringida y que se está priorizando el suministro para servicios esenciales, principalmente hospitales y sistemas de abastecimiento de agua. Las autoridades confirmaron que la falla se originó por una grieta en el tambor de la caldera de la central afectada, además de una tubería dañada que también requiere reparación antes de reactivar plenamente la generación.
La situación se produce en medio de una crisis energética en Cuba que se ha intensificado en los últimos meses debido al deterioro de la infraestructura eléctrica y a la reducción en el suministro de petróleo. Varias termoeléctricas del país tienen más de tres décadas de funcionamiento y reciben mantenimiento limitado por los altos costos y las restricciones para adquirir equipos y piezas especializadas, lo que mantiene al sistema energético en una condición vulnerable ante fallas de gran impacto.
