La depresión tropical Uno-E surgió este 2 de junio en el Pacífico y apunta a convertirse en tormenta tropical Amanda.
Clima (Marcrix Noticias) – La tarde del martes 2 de junio de 2026 marcó el inicio oficial de la actividad ciclónica en el océano Pacífico. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) confirmó la formación de la depresión tropical Uno-E. Según las autoridades, el sistema podría evolucionar hacia la tormenta tropical Amanda en un plazo de 36 horas. Este fenómeno abre la temporada de ciclones tropicales en esa cuenca.
El primer ciclón tropical del Pacífico en 2026
La CONAGUA publicó el reporte en su cuenta oficial de la red social X alrededor de las 15:00 horas del martes. En el comunicado, la dependencia precisó que se trata del primer ciclón tropical de la temporada en esa cuenca. El sistema fue identificado como depresión tropical Uno-E y su ubicación fue reportada de inmediato.
De acuerdo con los datos oficiales, el centro del sistema se encuentra a 2,335 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. Su desplazamiento actual es hacia el oeste, a una velocidad de 6 km/h. Las condiciones atmosféricas podrían favorecer su organización en las próximas horas.
Vientos y trayectoria del sistema
Los vientos máximos sostenidos registrados alcanzan los 45 km/h. Las rachas pueden llegar hasta los 65 km/h en el área de influencia. Por ahora, la CONAGUA indicó que el fenómeno no representa un peligro para el territorio mexicano debido a su distancia y trayectoria.
La dependencia señaló que se prevé su intensificación hacia tormenta tropical Amanda en las próximas 36 horas. Si eso ocurre, sería el primer nombre asignado en el Pacífico durante la temporada ciclónica 2026. Las autoridades monitorean el avance del sistema de forma continua.
Qué diferencia a una depresión tropical de un huracán
Una depresión tropical no es lo mismo que un huracán, aunque ambos son sistemas de baja presión. En la depresión, los vientos no superan los 62 km/h y la organización interna es menor. La tormenta tropical Amanda sería el paso previo, con vientos entre 63 y 118 km/h.
El huracán, por su parte, requiere vientos de 119 km/h o más. Además, presenta una estructura con ojo definido y puede generar marejadas devastadoras. El paso de una etapa a otra depende de factores como la temperatura del océano y la humedad atmosférica.
En ese sentido, la depresión tropical Uno-E todavía se encuentra en su etapa inicial. Sin embargo, el monitoreo es constante dado su potencial de intensificarse en poco tiempo.
Sin amenaza directa para México por ahora
CONAGUA fue clara en su reporte: la trayectoria hacia el oeste aleja el sistema del litoral mexicano. Por esa razón, no se emitió ningún aviso de alerta ni llamado a la precaución para las costas nacionales. Aun así, la dependencia continuará emitiendo actualizaciones sobre el comportamiento del fenómeno.
Las autoridades recomiendan estar atentos a los boletines oficiales durante las próximas horas. La evolución de la tormenta tropical Amanda determinará si el nivel de seguimiento se incrementa o no.

