La intrusión de agua marina amenaza el suministro de agua dulce en la Península de Yucatán
Cancún (Marcrix Noticias).- La salinización del acuífero de Quintana Roo avanza de forma acelerada y podría comprometer el abastecimiento de agua dulce en distintas zonas de la Península de Yucatán, alertaron especialistas en hidrogeología. El fenómeno implica la entrada de agua salada en los reservorios subterráneos que históricamente han garantizado el consumo humano y el equilibrio ambiental en la región.
El sistema acuífero que comparten Quintana Roo, Yucatán y Campeche depende de un delicado balance entre la recarga natural de agua dulce y la presión que ejerce el mar Caribe sobre el subsuelo. Cuando ese equilibrio se altera, el agua salina comienza a desplazarse hacia el interior, mezclándose con el recurso disponible para el uso doméstico y productivo.
Intrusión marina y sobreexplotación
Especialistas señalan que uno de los factores que favorecen este proceso es la extracción intensiva de agua subterránea. En destinos como Cancún, Playa del Carmen, Tulum e Isla Mujeres el crecimiento urbano y turístico ha incrementado la demanda del recurso en los últimos años.
Al disminuir la presión del agua dulce en el subsuelo, se facilita el avance del agua marina hacia capas donde antes predominaba el líquido apto para consumo. La configuración geológica de la Península de Yucatán, caracterizada por suelos kársticos y escasa capa protectora, incrementa la vulnerabilidad frente a la intrusión salina.
Contaminación y presión ambiental
Además del ingreso de agua salada, el acuífero enfrenta contaminación por descargas de aguas residuales sin tratamiento suficiente. Investigaciones han detectado presencia de coliformes y otros contaminantes en cuerpos de agua conectados al sistema subterráneo.
La combinación de salinización y el deterioro microbiológico representa una presión adicional sobre un recurso estratégico para la región. Los cenotes, cuevas inundadas y ecosistemas asociados también podrían resentir cambios en la calidad del agua.
La reducción en la calidad del agua puede afectar directamente a los hogares que dependen del suministro subterráneo, así como a actividades económicas que requieren agua dulce. El riego agrícola y ciertos procesos industriales podrían verse comprometidos si la concentración de sales continúa en aumento.
Ante este escenario, especialistas proponen fortalecer el monitoreo permanente del acuífero, mejorar la infraestructura de tratamiento de aguas residuales y establecer límites claros a la extracción subterránea. También plantean campañas de uso responsable del agua y planes que equilibren la recarga natural con el consumo.
El comportamiento del acuífero en los próximos años dependerá de decisiones públicas y privadas orientadas a preservar la disponibilidad del recurso en una región cuya principal fuente de agua se encuentra bajo la tierra.
