La incertidumbre económica y la falta de liquidez frenan las operaciones inmobiliarias, principalmente en la zona sur del estado
Quintana Roo (Marcrix Noticias).- El mercado inmobiliario de Quintana Roo atraviesa un periodo de desaceleración, con una disminución de entre 35 y 40 por ciento en la venta de propiedades, situación que refleja el impacto de la incertidumbre económica y la reducción de inversiones en la entidad.
Eduardo Marzuca Ferreiro, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios en Quintana Roo, señaló que esta caída también se observa en las operaciones de compraventa y los trámites realizados ante las notarías públicas, aunque consideró necesario contrastar las cifras para dimensionar el comportamiento del sector.
El representante empresarial explicó que el incremento en los precios de los inmuebles durante los últimos meses, sumado a la falta de circulación de recursos en la zona sur, ha complicado las operaciones. Añadió que la incertidumbre económica provoca que algunos inversionistas pospongan sus proyectos y decisiones de compra.
Respecto al polo de desarrollo, indicó que todavía no existen resultados que permitan medir su impacto en la actividad inmobiliaria, debido a que el proyecto se encuentra en una etapa inicial y el sector empresarial aún desconoce varios de sus alcances.
Marzuca Ferreiro expresó su expectativa de que durante los primeros meses de 2027 mejore el panorama económico, particularmente con la resolución de los pendientes relacionados con el Programa de Desarrollo Urbano y la publicación de su actualización. También manifestó inquietud por la intervención del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo en la certificación de avalúos, cuyos valores, dijo, anteriormente se encontraban por encima de los precios reales del mercado.
Finalmente, mencionó que se mantienen acciones para combatir los fraudes inmobiliarios, una problemática que también representa un desafío para el sector. Mientras tanto, los profesionales de bienes raíces esperan que una mayor circulación de recursos y mejores condiciones para la inversión permitan recuperar las operaciones de compraventa en Quintana Roo.
