Las advertencias obligaron a desviar aeronaves, evacuar pasajeros y desplegar equipos antiexplosivos en aeropuertos de varios países. La Comisión Europea puso en marcha un mecanismo de intercambio de información para coordinar la respuesta
Redacción (Marcrix Noticias).– Una nueva serie de falsas amenazas de bomba provocó este jueves la movilización de equipos de seguridad en distintos aeropuertos de Europa y afectó al menos a 18 vuelos comerciales, entre ellos conexiones con España, Francia, Italia, Bulgaria y otros países.
Los reportes obligaron a desviar aeronaves, realizar aterrizajes preventivos, evacuar pasajeros e inspeccionar equipajes y aviones ante la posibilidad de que existieran artefactos explosivos. Sin embargo, hasta el momento, las revisiones realizadas no han confirmado la presencia de bombas.
Desvían vuelo a París por amenaza de bomba
Uno de los incidentes ocurrió con un avión que cubría la ruta Dublín-Roma, el cual fue desviado cuando sobrevolaba territorio francés y trasladado a la base aérea de Évreux, ubicada aproximadamente a 100 kilómetros al este de París.
De acuerdo con autoridades francesas, la aeronave aterrizó sin contratiempos con 151 pasajeros y seis integrantes de la tripulación. Posteriormente, equipos especializados en explosivos fueron desplegados para revisar el aparato.
Bulgaria también recibe amenazas de bomba
En Bulgaria, tres vuelos de Ryanair procedentes de Madrid, Londres y Copenhague, con destino a ese país, también recibieron falsas alertas. Las aeronaves fueron escoltadas por aviones militares y sometidas a protocolos de seguridad.
Los vuelos de Madrid y Copenhague aterrizaron en el aeropuerto de Sofía, mientras que el procedente de Londres fue desviado a Plovdiv. En los tres casos se evacuó a los pasajeros y se inspeccionaron los aviones y sus equipajes, sin encontrar explosivos.
Otros reportes involucraron vuelos de Ryanair entre Oporto y Milán, así como dos operaciones de Finnair que conectaban Helsinki con Roma y Viena. En este último caso, las aeronaves llegaron a sus destinos y fueron revisadas por las autoridades correspondientes.
La alerta también alcanzó a Rumanía, donde un avión de Wizz Air procedente de Milán, con 182 pasajeros y siete tripulantes a bordo, fue inspeccionado en el aeropuerto de Bucarest. En República Checa, cuatro vuelos con destino a Praga recibieron advertencias similares, aunque tampoco se localizaron objetos sospechosos.
En Bélgica, un avión de la compañía polaca LOT aterrizó de manera segura en Bruselas tras recibir una alerta considerada sospechosa. Mientras tanto, dos vuelos de la aerolínea griega Aegean, con rutas entre Salónica y Milán, así como Atenas y Viena, fueron sometidos a revisiones antes de continuar sus trayectos.
Aeropuertos activan protocolos de seguridad
Las amenazas también generaron afectaciones en instalaciones aeroportuarias. En Varsovia, Polonia, una de las pistas del aeropuerto Chopin tuvo que cerrar temporalmente después de que un vuelo de LOT con destino a París recibiera una advertencia.
Las autoridades revisaron la aeronave, a los pasajeros y sus pertenencias, pero finalmente descartaron la amenaza. En Copenhague también se desplegaron policías y elementos militares especializados en desactivación de explosivos por reportes relacionados con dos aeronaves.
Ante la sucesión de incidentes, la Comisión Europea anunció la activación de un mecanismo de intercambio de información entre los Estados miembros para facilitar la coordinación y el seguimiento de las alertas.
El comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, informó que mantienen comunicación con los países afectados y con la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (AESA). No obstante, señaló que todavía no existen elementos suficientes para determinar si las amenazas están relacionadas entre sí.
Por su parte, la AESA indicó que pilotos, controladores aéreos y personal aeroportuario cuentan con capacitación para responder a este tipo de situaciones, por lo que las amenazas falsas aisladas representan un bajo riesgo inmediato para la seguridad operacional de la aviación.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) también condenó las acciones que buscan alterar el tráfico aéreo y pidió a las autoridades investigar el origen de las amenazas, además de garantizar la seguridad de los pasajeros.
