A casi tres años de su publicación, ambientalistas advierten que la norma no ha logrado frenar las descargas residuales ni proteger de manera efectiva el acuífero.
Playa del Carmen (Marcrix Noticias)-A casi tres años de la entrada en vigor del Reglamento para la Prevención y Control de la Contaminación del Agua en el entonces municipio de Solidaridad, persisten cuestionamientos sobre su aplicación y capacidad para contener la contaminación del agua subterránea en Playa del Carmen.
Alejandro López Tamayo, director general de la fundación Centinelas del Agua, señaló que la normativa, publicada el 15 de noviembre de 2023 y actualmente vigente, no se ha aplicado con la efectividad necesaria para atender las descargas residuales y proteger el acuífero, así como los cenotes y cavernas de la zona.
El señalamiento cobra relevancia debido a las características del subsuelo de la región, predominantemente cárstico, que facilita la filtración de contaminantes hacia el manto freático y conecta los sistemas de agua subterránea con los ecosistemas costeros.
Señalan falta de coordinación entre autoridades
López Tamayo sostuvo que, pese a la existencia de denuncias relacionadas con presuntas descargas irregulares, entre ellas un caso reciente en Puerto Aventuras, no se ha consolidado una respuesta coordinada entre las autoridades municipales, estatales y federales.
En este contexto, consideró necesario fortalecer la participación conjunta del Ayuntamiento, el Gobierno de Quintana Roo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para realizar inspecciones, dar seguimiento a las denuncias y determinar responsabilidades cuando existan irregularidades.
El ambientalista advirtió que contar con un reglamento no es suficiente si no existen mecanismos efectivos para vigilar su cumplimiento y aplicar las sanciones correspondientes.
“Si sigue quedando en el papel y no se pasa a la acción, el problema va a continuar”, planteó.
Piden fortalecer mecanismos de vigilancia
De acuerdo con el director de Centinelas del Agua, el reglamento contempla sanciones, mecanismos para evaluar la calidad del agua, esquemas de certificación ambiental y espacios de colaboración con organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, consideró que la falta de inspección y seguimiento reduce el impacto de estas herramientas y dificulta una reacción oportuna ante posibles casos de contaminación.
Por ello, planteó la necesidad de fortalecer jurídicamente la comisión encargada de dar seguimiento al reglamento y establecer mecanismos de respuesta rápida que permitan actuar ante reportes de contaminación del agua.
Contaminación del acuífero también impacta al mar
López Tamayo recordó que desde hace al menos 15 años organizaciones ambientales han advertido sobre los efectos que puede generar la contaminación del acuífero en los ecosistemas de la región.
Explicó que los nutrientes provenientes de aguas residuales pueden terminar en el mar a través del sistema de agua subterránea, situación que ha sido vinculada con la proliferación de macroalgas y otros impactos en los ecosistemas costeros.
El fenómeno representa además un desafío para una zona cuya economía depende en buena medida de sus playas y actividades turísticas.
Urgen inversiones en plantas de tratamiento
Ante este escenario, el ambientalista también llamó a incrementar la inversión destinada a la modernización de las plantas de tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de mejorar la calidad del agua antes de su descarga.
Asimismo, recordó que la NOM-001-SEMARNAT-2021 establece límites permisibles para las descargas de aguas residuales en cuerpos receptores propiedad de la nación.
En particular, precisó que los parámetros relacionados con color verdadero y toxicidad aguda entraron en vigor en marzo de 2026, cuatro años después de la publicación de la norma en marzo de
