"Nos dañó sin piedad", padre de víctima del Caníbal de AtizapánTras conocer el fallecimiento del asesino, familiares de las víctimas expresaron su inconformidad porque murió sin que todos los casos atribuidos a él hubieran concluido con una sentencia.

Armando Gallegos lamentó que el feminicida muriera sin responder por todos sus crímenes y aseguró que las autoridades no contactaron a las familias.

Estado de México, 29 de octubre de 2026. La muerte del Caníbal de Atizapán, Andrés Filomeno Mendoza Celis, provocó tristeza e inconformidad entre familiares de sus víctimas, quienes lamentaron que el feminicida falleciera en prisión sin recibir una sentencia individual por cada uno de los asesinatos que se le atribuyen.

Armando Gallegos, padre de Rubicela Gallegos Castillo, una de las mujeres asesinadas por Mendoza Celis, expresó el dolor que su familia continúa enfrentando y cuestionó que el hombre muriera después de permanecer aproximadamente cinco años encarcelado.

“Yo creo que hay cosas que no alcanzamos a entender. Es muy desagradable su existencia en la Tierra, pero Dios sabe lo que creó, que se encargue. Muy fuerte, nos dañó sin piedad”, declaró el padre de la víctima, de acuerdo con el testimonio difundido por N+.

Rubicela viajó desde Nuevo León para estudiar otra carrera

Rubicela Gallegos Castillo tenía 32 años cuando desapareció en 2019. Era originaria de Monterrey, Nuevo León, y se había trasladado al Valle de México con la intención de continuar su preparación profesional.

La joven ya contaba con estudios en Tecnología Ambiental y buscaba obtener una segunda carrera universitaria, relacionada con la ingeniería petroquímica. Durante su estancia en el Estado de México trabajó como repartidora de alimentos en motocicleta, mientras continuaba sus estudios.

Su desaparición condujo a una búsqueda que se prolongó durante años, hasta que las autoridades encontraron identificaciones personales de Rubicela dentro de la vivienda de Andrés Filomeno Mendoza Celis, en Atizapán de Zaragoza.

Los análisis genéticos permitieron determinar que algunos de los restos humanos localizados en el inmueble correspondían a la joven.

Su familia recibió un pequeño fragmento óseo

Uno de los aspectos más dolorosos del caso fue la entrega de los restos de Rubicela a sus familiares. Después de las investigaciones y pruebas de ADN, sus padres recibieron un pequeño fragmento óseo identificado como perteneciente a su hija.

En octubre de 2022, los restos fueron trasladados a Monterrey, donde la familia pudo realizar una ceremonia funeraria y sepultarlos en el panteón San Jorge.

Rubicela fue una de las primeras víctimas cuyos restos pudieron ser identificados y entregados a sus seres queridos. Los hallazgos en la vivienda del feminicida permitieron establecer que los miles de fragmentos óseos recuperados correspondían a por lo menos 19 personas. Sin embargo, en los reportes oficiales difundidos en 2022 solamente seis habían sido identificadas.

Familiares lamentan que no recibiera condenas por cada víctima

Tras conocer el fallecimiento del asesino, familiares de las víctimas expresaron su inconformidad porque murió sin que todos los casos atribuidos a él hubieran concluido con una sentencia.

Mendoza Celis fue detenido en mayo de 2021 y permaneció aproximadamente cinco años en prisión, donde cumplía diversas condenas, incluida una de carácter vitalicio.

El hallazgo de restos de al menos 19 personas abrió investigaciones sobre numerosos asesinatos, aunque la identificación de las víctimas y los procesos judiciales no avanzaron de manera uniforme.

Para los familiares, el fallecimiento del responsable impide que continúe respondiendo personalmente ante los tribunales por los casos que permanecían pendientes.

Padre de Rubicela señala falta de comunicación de autoridades

Armando Gallegos también señaló que las autoridades no se comunicaron con ellos para informarles sobre el fallecimiento del feminicida.

La falta de contacto se sumó al dolor que, según su testimonio, continúan enfrentando los familiares de las mujeres asesinadas.

La muerte de Mendoza Celis ocurrió el jueves 29 de octubre en el penal de Tenango del Valle, Estado de México, cuando tenía más de cinco años bajo custodia de las autoridades penitenciarias.

Aunque el responsable falleció, las familias mantienen el reclamo de que se esclarezca cada uno de los crímenes y se reconozca plenamente a todas las víctimas.

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