Andrés Filomeno Mendoza, falleció a los 78 años en el penal de Tenango del Valle, donde cumplía ocho sentencias por feminicidio y estaba relacionado con al menos 30 homicidios.

Toluca (Marcrix Noticias).– Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Monstruo de Atizapán, murió este jueves 29 de octubre a los 78 años de edad, mientras permanecía recluido en el penal de Tenango del Valle, en el Estado de México, donde cumplía diversas condenas por feminicidio.

La Secretaría de Seguridad del Estado de México confirmó el fallecimiento del feminicida serial, quien fue encontrado sin vida en su celda. De acuerdo con los primeros reportes, su muerte estaría relacionada con complicaciones de salud, aunque no se ha confirmado oficialmente la causa exacta.

El hombre había presentado problemas respiratorios graves desde 2025, cuando fue trasladado al Hospital Adolfo López Mateos, en Toluca, para recibir atención médica.

El 15 de julio de ese año, las autoridades penitenciarias informaron que Mendoza Celis padecía estenosis traqueal y neumonía nosocomial, enfermedades que comprometían su estado de salud y requerían atención hospitalaria.

El Monstruo de Atizapán acumulaba ocho sentencias por feminicidio, entre ellas una condena de prisión vitalicia, otra de 92 años y seis más de 55 años cada una.

Aunque no se ha determinado el número total de víctimas, las investigaciones lo relacionaron con al menos 30 homicidios y diversas desapariciones, principalmente de mujeres.

Su caso conmocionó a México en mayo de 2021, cuando fue detenido después del hallazgo de restos humanos y pertenencias de mujeres en su domicilio, ubicado en la colonia Lomas de San Miguel, en el municipio de Atizapán de Zaragoza.

La investigación comenzó cuando un policía de Tlalnepantla buscaba a su esposa desaparecida y logró ubicar su teléfono celular mediante GPS en la vivienda de Mendoza Celis.

Al ingresar al inmueble, descubrió que su esposa había sido asesinada, lo que permitió a las autoridades iniciar las investigaciones que revelaron la magnitud de los crímenes.

Durante los cateos realizados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), los agentes localizaron restos humanos en distintas áreas de la vivienda.

Posteriormente, las excavaciones efectuadas en el patio y el sótano permitieron recuperar más de cuatro mil fragmentos óseos, que fueron sometidos a estudios para identificar a las víctimas.

De acuerdo con los resultados de las investigaciones, los restos encontrados correspondían a por lo menos 19 personas.

En el inmueble también fueron localizados objetos personales y pertenencias de mujeres desaparecidas, elementos que contribuyeron a integrar las carpetas de investigación y obtener las sentencias condenatorias.

Antes de su detención, Andrés Mendoza era conocido entre sus vecinos como El Chino y participaba en actividades comunitarias de Lomas de San Miguel.

Incluso había formado parte de organismos de participación ciudadana y era identificado como una persona que realizaba gestiones para mejorar las condiciones de su colonia.

Sin embargo, el descubrimiento de los restos humanos en su domicilio reveló una serie de crímenes que lo convirtieron en uno de los feminicidas seriales más conocidos de México.

Desde su captura en 2021, permaneció bajo custodia de las autoridades penitenciarias del Estado de México, mientras avanzaban los procesos judiciales relacionados con los asesinatos y desapariciones.

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