Desde agosto comenzaron las reservaciones para posadas de fin de año y algunos espacios ya son limitados, mientras el Centro de Convenciones trabaja en la captación de eventos hasta 2033
Cancún (Marcrix Noticias).- Aunque la temporada baja representa un reto para distintos sectores turísticos de Cancún, el turismo de reuniones mantiene movimiento gracias a la planeación anticipada de eventos, como las posadas de fin de año, cuyas reservaciones comenzaron desde agosto y para las que ya hay pocos espacios disponibles.
Cristina Inurreta, gerente de la Fundación Cancún Center, explicó que una de las particularidades de los congresos y convenciones es que suelen confirmarse con meses o incluso años de anticipación, lo que permite mantener una agenda de actividades a largo plazo.
Como ejemplo, mencionó las reservaciones para las posadas, que comenzaron desde agosto, una muestra de cómo empresas y organizadores se anticipan para asegurar espacios durante los últimos meses del año.
Cancún Center en búsqueda de congresos internacionales
Indicó que algunos congresos internacionales se confirman hasta con dos años de anticipación, mientras que el Centro de Convenciones ya participa en procesos de gestión y búsqueda de eventos previstos para 2032 y 2033.
No obstante, reconoció que los efectos de la temporada baja se manifiestan de manera distinta entre los segmentos turísticos, pues mientras los eventos pueden programarse con anticipación, el sector hotelero resiente de forma más directa las variaciones en la demanda.
En el Centro de Convenciones de Cancún se realizan diversos congresos médicos de distintas especialidades, además de encuentros académicos relacionados con ciencias, astronomía, tecnología y robótica.
Inurreta agregó que, mediante la Fundación Cancún Center, también se busca que los eventos dejen beneficios sociales para Quintana Roo, con acciones como becas para médicos y estudiantes locales, compra directa de artesanías y prácticas ambientales.
De esta manera, el turismo de reuniones representa una alternativa para mantener la actividad económica del destino mediante eventos programados con anticipación, incluso durante periodos de menor afluencia turística.
