Portugal mantiene sanciones para quienes utilicen equipos de sonido a volumen excesivo en sus playas y perturben a otros visitantes
Portugal (Marcrix Noticias).-Disfrutar de música durante una visita a las playas de Portugal puede salir caro si el volumen de las bocinas afecta la tranquilidad de otras personas. La normativa vigente contempla multas de hasta 4 mil euros para particulares, una cantidad equivalente a aproximadamente 90 mil pesos mexicanos, por utilizar equipos de sonido que provoquen molestias en estos espacios públicos.
La medida busca mantener la convivencia entre turistas y residentes, así como evitar que el ruido excesivo interfiera con el descanso de quienes acuden a las zonas costeras. Aunque esta disposición no es nueva, continúa vigente durante 2026, por lo que las personas que visiten el país europeo deben conocer las restricciones antes de instalarse en la arena.
La prohibición no implica que toda forma de escuchar música esté restringida. Las sanciones se enfocan en el uso de bocinas portátiles, altavoces y otros dispositivos que reproduzcan sonido a un volumen capaz de incomodar a quienes se encuentran alrededor. En cambio, escuchar canciones con audífonos personales no representa la misma situación, siempre que no se generen molestias a terceros.
¿De cuánto son las multas por usar bocinas en las playas?
Las sanciones económicas dependen de las características de la infracción y de quién sea responsable. Para las personas particulares, las multas pueden ir de 200 a 4 mil euros, mientras que para empresas y otras personas jurídicas pueden alcanzar los 36 mil euros, de acuerdo con el régimen aplicable. Los montos en pesos mexicanos son aproximados y pueden variar según el tipo de cambio.
Si un visitante considera que otra persona está reproduciendo música a un volumen excesivo, puede solicitar la intervención de las autoridades. En las playas marítimas correspondientes, la Policía Marítima puede acudir para revisar lo ocurrido y ordenar que cese la actividad que está causando molestias.
Además de la sanción económica, quienes incumplan las disposiciones podrían enfrentar el decomiso del equipo utilizado, dependiendo de las circunstancias y de las normas aplicables. Por ello, recurrir a bocinas para ambientar una reunión en la playa puede tener consecuencias más allá de una llamada de atención.
Las restricciones se aplican tanto a residentes como a turistas extranjeros, incluidos los visitantes mexicanos. Antes de acudir a las playas de Portugal, se recomienda revisar las reglas locales y mantener el volumen bajo para evitar conflictos con otros bañistas y posibles sanciones.

