Semarnat negó la autorización para urbanizar el predio El Resorte, donde se proyectaba dividir el terreno en 55 lotes para futuros desarrollos turísticos, habitacionales y comerciales; la empresa podrá presentar una nueva Manifestación de Impacto Ambiental.
Playa del Carmen (Marcrix Noticias)-Después de tres años de evaluación, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización ambiental para la construcción y operación del proyecto turístico e inmobiliario Kantal, que pretendía desarrollarse sobre más de 80 hectáreas en la zona norte de Playa del Carmen, en los límites con Puerto Morelos.
La resolución de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) representa un revés para Operadora Beste Boden, S.A.P.I. de C.V., empresa promovente del desarrollo que contemplaba la lotificación y urbanización del predio conocido como El Resorte, para su posterior aprovechamiento habitacional, turístico y comercial.

De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental presentada ante la autoridad federal, el proyecto contemplaba dividir el terreno en 55 lotes destinados a la eventual construcción de hoteles, condominios, residencias y establecimientos comerciales.
Las obras de urbanización incluían vialidades internas, ciclovía, banquetas, áreas verdes, bardas perimetrales, accesos principales y secundarios, además de infraestructura para servicios básicos como agua potable, drenaje sanitario, energía eléctrica, alumbrado público y una planta de tratamiento de aguas residuales.
Kantal: la urbanización de 80 hectáreas, bajo evaluación ambiental
Uno de los aspectos relevantes del expediente es que la empresa no solicitó autorización para construir directamente los hoteles, condominios, viviendas y comercios que ocuparían los lotes.
En información complementaria entregada a la Semarnat, la promovente explicó que esas edificaciones serían desarrolladas posteriormente por inversionistas privados que adquirieran los terrenos, quienes tendrían que tramitar sus propios permisos.
De esta manera, la evaluación ambiental se concentró en la preparación, lotificación y urbanización del predio, mientras que las construcciones que ocuparían las 55 fracciones quedarían sujetas a procedimientos posteriores.
El planteamiento implicaba evaluar la transformación inicial de más de 80 hectáreas sin que estuvieran definidas las características específicas de todas las edificaciones que podrían establecerse en el terreno.
Semarnat fundamenta rechazo de proyecto inmobiliario
Tras analizar la documentación presentada por la empresa, la información complementaria y las opiniones técnicas de las dependencias consultadas, la DGIRA determinó negar la autorización en materia de impacto ambiental.
La resolución se fundamentó en el artículo 35, fracción III, incisos a) y b), de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), así como en el artículo 45, fracción III, de su reglamento en materia de evaluación del impacto ambiental.
Estas disposiciones contemplan la negativa de autorizaciones cuando los proyectos contravienen la legislación ambiental o las normas oficiales mexicanas aplicables, así como cuando pueden propiciar que determinadas especies sean declaradas amenazadas o en peligro de extinción, o afectar a especies que ya cuentan con alguna de esas categorías de protección.
En el caso de Kantal, la autoridad federal concluyó que existían elementos suficientes para rechazar la solicitud por contravenir disposiciones jurídicas aplicables en materia ambiental.
Con esta determinación, la empresa no podrá ejecutar las obras y actividades contempladas en la solicitud rechazada al amparo de esa autorización.
Empresa podrá presentar una nueva Manifestación de Impacto Ambiental
La negativa no implica necesariamente la cancelación definitiva del proyecto. La Semarnat dejó abierta la posibilidad de que Operadora Beste Boden presente una nueva Manifestación de Impacto Ambiental para someter una propuesta modificada a otro procedimiento de evaluación.
Para ello, la empresa tendría que atender los aspectos que motivaron el rechazo y aportar los elementos técnicos necesarios para acreditar la viabilidad ambiental de las obras que pretenda realizar.
Por ahora, Kantal queda sin autorización ambiental para la propuesta evaluada, en una zona del norte de Quintana Roo marcada por la expansión urbana, el crecimiento turístico y la presión para desarrollar nuevos terrenos con fines inmobiliarios.
