Basura, grafitis y falta de mantenimiento afectan el estadio remodelado en 2022, donde personas en situación de calle utilizan las instalaciones para dormir
Cancún (Marcrix Noticias).- El estadio de béisbol Beto Ávila, en Cancún, presenta señales de deterioro pese a la remodelación realizada en 2022, con basura acumulada, paredes grafiteadas y coladeras sin tapas. En sus instalaciones también se ha observado a personas en situación de calle que utilizan distintos espacios para pasar la noche y realizar sus necesidades fisiológicas.
Uno de los hombres que permanece en el recinto es Ramsés Padilla, quien explicó que su estancia es temporal. Señaló que trabaja como chef en una cadena de restaurantes, pero que, tras separarse de su pareja, se quedó sin un lugar donde vivir y por ahora utiliza el estadio para dormir.
La presencia de estas personas también genera preocupación entre quienes transitan por los alrededores. Natasha y Alejandra, estudiantes de una universidad cercana, comentaron que prefieren pasar por la zona durante el día, pues consideran que el lugar puede resultar inseguro por la noche, a pesar de que el estadio se encuentra frente a las instalaciones de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.
El estado actual del inmueble contrasta con la inversión destinada a su renovación. En 2022, el espacio fue remodelado mediante recursos federales por aproximadamente 400 millones de pesos, como parte de los trabajos para integrar el Centro Deportivo Integral Esperanza, impulsado a través del Programa de Mejoramiento Urbano de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.
El proyecto contempló, además del estadio, cuatro canchas de fútbol y tenis, un parque para patinetas, un arenero con juegos infantiles, áreas arboladas para descansar y espacios con fuentes de agua. La obra incluyó mil 873.61 metros cuadrados destinados a actividades con patinetas, 8 mil 881.68 metros cuadrados de áreas verdes y 19 mil 966.31 metros cuadrados de superficie exterior, zonas que actualmente lucen con poco uso.
Durante un recorrido por el lugar, se observó a dos personas durmiendo al mediodía en el área de taquillas, mientras Ramsés Padilla se preparaba para lavar su ropa con agua almacenada en un recipiente. En los alrededores también se identificaron espacios con señales de descuido, lo que evidencia las condiciones en las que se encuentra parte del recinto deportivo.
Alejandro, gerente del único establecimiento comercial que permanece abierto en la zona, una tienda de artículos deportivos, relató que semanas atrás una persona lanzó una piedra contra uno de los ventanales del negocio y lo rompió. El incidente requirió la intervención de la Policía, aunque, según su testimonio, la presencia de personas en situación de calle continuó en el lugar.
En Cancún también opera el albergue María Loreto León Beltrán, ubicado en la Supermanzana 228 y puesto en marcha por autoridades estatales y municipales el 13 de abril. De acuerdo con información del Ayuntamiento de Benito Juárez, el espacio ha atendido al menos a 34 hombres durante su proceso de recuperación tras vivir en situación de calle, con especial atención a quienes enfrentan problemas de adicciones. Su existencia representa una alternativa de atención para personas vulnerables, mientras el deterioro del estadio Beto Ávila mantiene la atención sobre las condiciones de sus instalaciones y la falta de mantenimiento.

