La asociación náutica afirma que solo dos marinas afiliadas tendrían afectaciones directas, con recorridos hasta cuatro minutos más largos; los propietarios particulares enfrentarían mayores complicaciones para trasladar sus embarcaciones
Cancún (Marcrix Noticias).– Los Asociados Náuticos de Quintana Roo están dispuestos a colaborar con las autoridades en la evaluación de un posible cierre a la navegación del canal Sigfrido, en Cancún, cuyo impacto sería mayor para los propietarios particulares de embarcaciones, afirmó Francisco Fernández Millán, presidente del organismo.
El dirigente empresarial explicó que, a petición de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), se realizó una consulta para identificar las marinas y embarcaciones que podrían verse afectadas por la medida en este canal, que tiene una longitud aproximada de 1.5 kilómetros.
Según los resultados referidos por Fernández Millán, dos marinas afiliadas a la asociación tendrían afectaciones directas. Para estas instalaciones, la restricción implicaría rodear el manglar, con un incremento aproximado de cuatro minutos en el tiempo de navegación y un mayor consumo de combustible.
No obstante, consideró que el impacto para ambas marinas sería limitado y reiteró que el sector acatará las disposiciones que determinen las autoridades.
¿Por qué quieren cerrar el canal Sigfrido?
Sobre las razones detrás de la propuesta, Fernández Millán señaló que uno de los problemas es el incumplimiento de los límites de velocidad en el canal. Indicó que, mientras la velocidad de referencia que mencionó para este tipo de zonas es de cuatro nudos, algunas motos acuáticas alcanzan entre 20 y 25 millas por hora, y ciertas embarcaciones navegan a velocidades de entre 10 y 12 nudos.
De acuerdo con el representante de los náuticos, estas prácticas generan oleaje y contribuyen al desgaste de la franja costera, por lo que consideró necesario atender las conductas de quienes transitan por el lugar.
El empresario advirtió que los propietarios particulares podrían enfrentar mayores complicaciones, debido a que tendrían que modificar sus recorridos para rodear el manglar y acceder a sus destinos desde las marinas o los puntos donde resguardan sus embarcaciones.
Finalmente, planteó que un eventual cierre también podría dar pie a analizar alternativas de aprovechamiento recreativo del canal y sus alrededores, ante la disponibilidad limitada de playas públicas en Cancún.
