El depuesto Presidente venezolano rechazó las nuevas acusaciones de la Fiscalía estadounidense, mientras que el juez aplazó el inicio del juicio hasta junio de 2027.

New York (Marcrix Noticias).- El depuesto Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas presentados por la Fiscalía de Estados Unidos, durante una audiencia celebrada este jueves 15 de octubre ante un tribunal federal de New York.

Ambos comparecieron ante el juez Alvin Hellerstein, quien revisó la acusación actualizada presentada la semana pasada, mediante la cual las autoridades estadounidenses ampliaron el proceso penal que enfrentan por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico.

Durante la audiencia, Maduro rechazó los señalamientos en su contra y aseguró que las acusaciones de tortura son falsas, por lo que se negó a aceptar el contenido del documento presentado por la Fiscalía.

El exmandatario, quien compareció con uniforme penitenciario y grilletes en los tobillos, afirmó que los nuevos cargos contienen señalamientos que ya había enfrentado anteriormente y cuestionó la veracidad de los testimonios utilizados en su contra.

Ante sus respuestas, el juez Hellerstein determinó registrar una declaración de no culpabilidad en su nombre, mientras que Cilia Flores también rechazó las imputaciones y manifestó: “Soy completamente inocente. No soy culpable”. 

De acuerdo con la acusación de la Fiscalía estadounidense, Maduro y Flores habrían encabezado un sistema de represión política en Venezuela que incluía actos de tortura contra opositores, militares y personas consideradas una amenaza para su permanencia en el poder.

Las autoridades sostienen que este mecanismo habría operado desde 2013, cuando Maduro asumió la presidencia de Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez, y que entre las víctimas se encuentran al menos tres ciudadanos estadounidenses.

Según el documento judicial, las personas afectadas habrían sido sometidas a golpizas, asfixia, descargas eléctricas y otras formas de violencia física y psicológica.

La Fiscalía también acusa a Maduro de haber recomendado personalmente métodos de tortura, recibir informes sobre el trato a determinados detenidos y amenazar con asesinar al hijo de un prisionero como mecanismo de presión psicológica.

En cuanto a Cilia Flores, las autoridades estadounidenses sostienen que habría participado en el desarrollo del sistema represivo y ordenado actos de tortura contra personas específicas. Sin embargo, ninguno de los dos está acusado de haber ejecutado personalmente estas agresiones. 

La nueva acusación también amplió los cargos relacionados con el narcoterrorismo, al incluir a Flores en una imputación por conspiración para cometer este delito, que anteriormente estaba dirigida únicamente contra Maduro.

Con la actualización del expediente, ambos enfrentan acusaciones de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, delitos relacionados con la posesión de armas destructivas y conspiración para cometer torturas.

Maduro y Flores ya se habían declarado no culpables de los señalamientos relacionados con el narcotráfico, mientras que sus abogados han solicitado que el proceso sea desestimado bajo el argumento de que ambos gozaban de inmunidad por su condición de presidente y primera dama de Venezuela.

Los dos permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero de 2026, cuando fueron detenidos en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados a Nueva York para enfrentar los cargos presentados en su contra.

Durante la audiencia de este jueves, la defensa solicitó más tiempo para preparar su respuesta a las nuevas acusaciones, lo que llevó al juez Alvin Hellerstein a modificar el calendario del proceso.

En consecuencia, el inicio del juicio fue aplazado del 1 al 14 de junio de 2027, mientras que la próxima audiencia está prevista para diciembre de este año y la última comparecencia previa al juicio se realizará el 7 de junio. 

El proceso judicial contra Maduro y Flores continúa en Estados Unidos, donde ambos deberán responder a las acusaciones de narcotráfico y tortura, mientras su defensa mantiene su postura de inocencia y busca impugnar la validez de los cargos presentados por la Fiscalía estadounidense.

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