Araceli Domínguez solicitó la intervención de autoridades ambientales por trabajos de excavación con maquinaria pesada para reparar infraestructura de fibra óptica en el área natural protegida de Cancún
Cancún (Marcrix Noticias).– Una denuncia popular presentada ante autoridades ambientales señala presuntas afectaciones a la duna costera, su vegetación y la zona de anidación de tortugas marinas en Playa Delfines, conocida como El Mirador, en el kilómetro 17 del bulevar Kukulcán, en la zona hotelera de Cancún.
El documento, promovido por Araceli de los Ángeles Domínguez Rodríguez, señala a la empresa Texius México, S.A. de C.V., en presunta alianza con América Móvil, o a quien resulte responsable, por trabajos de reparación y conservación de infraestructura de fibra óptica que, de acuerdo con la denunciante, implicaron el uso de maquinaria pesada y excavaciones de hasta tres metros de profundidad.
La promovente sostiene que las labores se realizaron dentro de un área natural protegida federal y durante la temporada de anidación de tortugas marinas, que se extiende de mayo a diciembre. En ese contexto, advierte que el ruido y las vibraciones generadas por los equipos, la compactación de la arena y la posible presencia de grasas y aceites podrían afectar los nidos, los embriones en desarrollo y las crías.
La denuncia también cuestiona que los trabajos se hayan efectuado durante la noche, debido a que ese horario coincide con la llegada de tortugas a las playas para desovar. Asimismo, cita la Norma Oficial Mexicana NOM-162-SEMARNAT-2012, relativa a la protección de las tortugas marinas en su hábitat de anidación, para solicitar que se investiguen las posibles afectaciones y el cumplimiento de las disposiciones ambientales aplicables.
Pide mm visitas de inspección de Semarnat y Profepa
Ante estos hechos, la ciudadana pidió a las autoridades competentes, entre ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), realizar visitas de inspección para verificar las condiciones en que se desarrollaron las obras, así como revisar las autorizaciones correspondientes.
También solicitó que, de acreditarse irregularidades, se impongan las medidas de seguridad y sanciones que procedan, además de exigir la reparación o compensación del daño ambiental, según corresponda.
En el escrito, la promovente refiere que la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) emitió una autorización de impacto ambiental en septiembre de 2025, luego de que la solicitud ingresara en junio de 2024. Por ello, pidió revisar los alcances de dicha autorización y su aplicación al área donde se realizaron los trabajos.
Finalmente, solicitó que su identidad se mantenga bajo reserva. Hasta el momento, el documento de denuncia no acredita por sí mismo que se hayan producido daños a los nidos o a las tortugas marinas, ni establece si las autoridades han iniciado una investigación o determinado responsabilidades.
