Wilber Garcés fue intervenido mientras permanece detenido y enfrenta un proceso federal en Texas.
Austin, Texas (Marcrix Noticias).- El migrante herido por ICE, Wilber Rafael Garcés Pérez, fue sometido a una cirugía para retirarle el proyectil que permaneció alojado en su espalda durante 11 días, después de recibir un disparo de un agente federal durante un operativo en Austin, Texas.
El venezolano de 28 años fue intervenido el jueves 1 de octubre y permanece en recuperación bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, de acuerdo con información difundida por su equipo legal y legisladores que han dado seguimiento al caso.
El congresista Greg Casar confirmó este viernes la operación y cuestionó el tiempo que transcurrió antes de que Garcés recibiera el procedimiento médico.
“Esto tardó demasiado y es aún más prueba de la crueldad de ICE”, escribió Casar en X, al señalar que continuaron presionando para que el venezolano recibiera atención.
Pasó 11 días con la bala alojada
Garcés fue herido el pasado 20 de septiembre cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas intentaron detenerlo mientras trabajaba como repartidor de comida en Austin.
Tras el disparo fue trasladado a un hospital de la ciudad, pero recibió el alta pocas horas después y quedó bajo custodia migratoria con el proyectil todavía alojado en su espalda. Posteriormente fue trasladado a un centro de detención ubicado en Pearsall, Texas.
Días después, un especialista determinó que necesitaba una intervención quirúrgica. Casar informó desde el 23 de septiembre que Garcés presentaba fuertes dolores y utilizaba una silla de ruedas, además de llevar el brazo izquierdo en un cabestrillo.
La bala finalmente fue retirada durante la operación del jueves y, según su defensa, el venezolano pudo comunicarse posteriormente con su esposa.
Agente que disparó no llevaba cámara corporal
Las circunstancias exactas que desembocaron en el disparo continúan bajo cuestionamiento. Documentos judiciales citados por medios estadounidenses indican que agentes federales intentaron detener a Garcés y posteriormente lo siguieron en vehículos. La versión del Gobierno sostiene que el venezolano golpeó a uno de los agentes con el espejo lateral de su automóvil y después intentó utilizar el vehículo contra otro oficial. Garcés ha cuestionado elementos de esa versión.
Uno de los elementos centrales del caso es que el agente que disparó contra el venezolano no llevaba puesta su cámara corporal durante el incidente. Además, la defensa ha señalado que otro agente dejó de grabar durante parte del operativo, por lo que no existe un registro audiovisual completo del momento del disparo.
El Texas Civil Rights Project, organización que participa en su defensa, sostuvo que estas circunstancias dificultan reconstruir por completo lo sucedido.
Migrante herido por ICE permanece detenido y enfrenta un proceso federal
Dos días antes de la cirugía, fiscales federales presentaron contra Garcés un cargo relacionado con presunta agresión, resistencia e interferencia con un agente federal.
Durante una audiencia realizada el miércoles, el venezolano compareció en silla de ruedas y con un brazo inmovilizado. Un juez federal determinó que permaneciera detenido mientras continúa el proceso penal.
Garcés llegó a Estados Unidos en diciembre de 2023 a través de un puerto de entrada en California y solicitó asilo mediante CBP One, sistema utilizado durante la administración de Joe Biden para gestionar citas de migrantes en la frontera.
Posteriormente, un juez migratorio emitió una orden de deportación después de que Garcés no acudiera a una audiencia. Su defensa ha sostenido que existen circunstancias relacionadas con la notificación de ese procedimiento que forman parte de su litigio migratorio.
El caso continúa abierto tanto en el ámbito penal como migratorio, mientras Garcés permanece bajo custodia federal después de la cirugía.
