Investigadores utilizan organismos acuáticos para identificar cambios en la calidad del agua antes de que la contaminación sea visible
Quintana Roo (Marcrix Noticias).- Científicos del Centro de Investigación Científica de Yucatán estudian la calidad del agua subterránea de Quintana Roo mediante bioindicadores acuáticos, con los que buscan identificar señales de contaminación a partir de los cambios que presentan organismos y comunidades microbianas que habitan en el subsuelo.
La investigación cobra relevancia debido a las características geológicas de la Península de Yucatán, donde predominan terrenos de roca caliza y existe una limitada presencia de ríos superficiales. Esta condición facilita que distintos contaminantes puedan infiltrarse hacia el manto freático y afectar el acuífero.
Ante este escenario, la Unidad de Ciencias del Agua del Centro de Investigación Científica de Yucatán, ubicada en Cancún, desarrolla métodos de monitoreo biológico que complementan los análisis químicos convencionales. La finalidad es obtener información sobre las condiciones del sistema subterráneo y detectar posibles alteraciones relacionadas con las actividades humanas.
Entre los contaminantes identificados durante las investigaciones se encuentran trazas de medicamentos, productos de cuidado personal, cafeína y compuestos derivados de detergentes. Estos llamados microcontaminantes emergentes pueden llegar al subsuelo mediante descargas irregulares y sistemas de fosas sépticas que presentan deficiencias en su funcionamiento.
Aunque estos compuestos pueden encontrarse en concentraciones bajas, su presencia constante puede generar respuestas en los organismos que habitan el agua subterránea. Las pruebas realizadas con bioindicadores han mostrado modificaciones celulares y patrones de estrés biológico en microinvertebrados y comunidades microbianas locales.
Otro de los elementos analizados es la composición de las bacterias que existen de manera natural en el agua subterránea. Los investigadores consideran que los cambios en estas comunidades pueden funcionar como una señal temprana de alteraciones en la calidad del agua, incluso antes de que el deterioro pueda detectarse de manera visible.
Para conocer estas variaciones, los especialistas realizan estudios en cenotes urbanos y pozos de monitoreo de la zona norte de Quintana Roo. Con los resultados buscan establecer el nivel de presión generado por las actividades humanas en distintos puntos del sistema hídrico y contar con información que permita identificar zonas que requieren mayor atención.
La conservación del acuífero de Quintana Roo resulta fundamental debido a la conexión del agua subterránea con los ecosistemas costeros. Los especialistas advierten que la contaminación sin tratamiento puede afectar manglares y el Sistema Arrecifal Mesoamericano, por lo que la información obtenida mediante estas investigaciones podría contribuir a fortalecer la regulación ambiental, mejorar el tratamiento de aguas residuales y proteger las fuentes hídricas del estado.
