El feminicidio de Claudia Tacoronte Aguilera, de 21 años, volvió a poner bajo la lupa los asesinatos de otras tres estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos registrados durante este año
Morelos. ( Marcrix Noticias).- El feminicidio de Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años, reavivó la preocupación por la violencia contra alumnas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Su asesinato ocurrido en Cuautla puso nuevamente bajo la mirada pública los casos de otras tres estudiantes de la institución que fueron asesinadas o localizadas sin vida durante este año.
Uno de los casos fue el de Kimberly Joselín Ramos Beltrán, estudiante de la Facultad de Contaduría y Administración, quien desapareció el 20 de febrero y fue localizada sin vida el 2 de marzo en Cuernavaca. Su muerte provocó movilizaciones de estudiantes que exigieron justicia y mayor seguridad para la comunidad universitaria.
Ese mismo 2 de marzo desapareció Karol Toledo Gómez, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec. Posteriormente fue localizada sin vida, en un hecho que generó nuevamente preocupación entre alumnos y reclamos para que las autoridades esclarecieran lo ocurrido.

Otro caso correspondió a Michelle Itzayana Fuentes Calderón, estudiante de 15 años, quien fue reportada como desaparecida el 24 de mayo en Yautepec. El 2 de junio fue localizada sin vida, con lo que su caso se sumó a los hechos violentos que han afectado a estudiantes relacionadas con la universidad.
Ahora, el asesinato de Claudia Tacoronte volvió a colocar estos casos en el centro de la atención. La estudiante española llevaba alrededor de un mes en México como parte de un intercambio académico cuando fue asesinada el 12 de septiembre en Cuautla. La Fiscalía de Morelos investiga el crimen bajo el protocolo de feminicidio y mantiene abiertas distintas líneas de investigación.
Con la muerte de Claudia, suman cuatro alumnas vinculadas con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos asesinadas o localizadas sin vida durante 2026.
La sucesión de casos mantiene los reclamos de estudiantes y familiares para que las autoridades esclarezcan los crímenes, detengan a los responsables y garanticen condiciones de seguridad para la comunidad universitaria.
