Ambos niños siguen bajo seguimiento médico y procesos de rehabilitación, con apoyo de la Fundación Michou y Mau, organización especializada en la atención de menores con quemaduras graves.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).— A casi un año de la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, los menores Uriel y Jazlyn continúan recibiendo atención especializada por las secuelas de las quemaduras que sufrieron durante la tragedia.
La información pública más reciente señala que ambos niños siguen bajo seguimiento médico y procesos de rehabilitación, con apoyo de la Fundación Michou y Mau, organización especializada en la atención de menores con quemaduras graves.
En el caso de Uriel, la fundación confirmó la entrega de prendas de compresión y acompañamiento para una cirugía láser, mientras que Jazlyn recibe prendas de presoterapia, rehabilitación física y seguimiento médico.
La organización indicó que, por respeto a las familias, no dará a conocer mayores detalles sobre la evolución clínica de los menores, por lo que cualquier información adicional sobre su estado deberá considerarse no confirmada oficialmente.
La tragedia ocurrió el 10 de septiembre de 2025, cuando una pipa que transportaba gas LP volcó en inmediaciones del Puente de La Concordia y posteriormente explotó, dejando víctimas y personas con lesiones de diversa gravedad.
Desde entonces, autoridades capitalinas han señalado que las personas afectadas reciben atención médica y acompañamiento, mientras que la investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México se mantiene bajo reserva.
