El organismo aprobó un nuevo procedimiento para revisar las papeletas que aparezcan sin dobleces; PAN, PRI y Somos ya preparan una impugnación.
Ciudad de México(Marcrix Noticias).- Las llamadas “boletas planchadas”, aquellas que aparecen dentro de las urnas completamente lisas y sin los dobleces habituales, volverán a estar bajo la lupa en las próximas elecciones federales.
El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó por mayoría un procedimiento para determinar qué hacer cuando estas papeletas sean encontradas durante los recuentos de votos.
La decisión establece que las boletas que presenten esta característica no serán descartadas automáticamente. Primero tendrán que ser separadas, registradas en un acta de incidentes y posteriormente analizadas por el consejo distrital correspondiente.
Después de revisar cada caso, los consejeros distritales deberán decidir, de manera fundamentada, si la papeleta puede ser contabilizada o debe quedar fuera del cómputo.
La medida fue aprobada con siete votos a favor y cuatro en contra, en medio de una fuerte discusión dentro del órgano electoral.
¿Por qué causan polémica?
El problema está en que una boleta completamente lisa puede generar dudas sobre cómo terminó dentro de la urna.
Los consejeros que rechazaron el procedimiento consideran que la ausencia de dobleces es una señal de alerta, debido a que las dimensiones de las papeletas y las características de las urnas hacen necesario doblarlas para poder depositarlas.
Uuc-kib Espadas incluso calificó este tipo de papeletas como un indicio de posible fraude electoral.
Arturo Castillo también cuestionó que pueda darse por válido un sufragio cuando existen elementos físicos que generan dudas sobre su origen.
No todos en el INE están de acuerdo
La discusión no terminó ahí.
Los consejeros Martín Faz y Carla Humphrey advirtieron que permitir que los consejos distritales decidan si una boleta se cuenta o no podría generar una figura que no está contemplada expresamente en la legislación electoral.
Norma Irene De la Cruz sostuvo que una boleta sin doblez no constituye, por sí sola, una causa legal para anular un voto y consideró que la valoración definitiva de este tipo de irregularidades corresponde a los tribunales electorales.
Del otro lado, quienes respaldaron la propuesta señalaron que el INE necesita contar con un procedimiento claro para documentar estos casos y evitar decisiones improvisadas durante los recuentos.
La consejera Frida Gómez, impulsora del mecanismo aprobado, defendió que cada incidente quede registrado y que los partidos tengan elementos para recurrir posteriormente ante las autoridades jurisdiccionales si consideran que hubo una irregularidad.
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, también respaldó la medida al señalar que permitirá dar una salida operativa y documentada a este tipo de situaciones.
El antecedente que encendió las alertas
Las “boletas planchadas” comenzaron a llamar la atención desde 2024, pero el tema tomó mayor fuerza durante la elección judicial de 2025.
En aquella elección fueron anuladas más de 800 casillas en las que se detectaron este tipo de papeletas, con una presencia especialmente importante en municipios de Chiapas.
El antecedente provocó que el tema regresara a la discusión del INE de cara a los próximos procesos electorales.
Oposición anuncia batalla legal
La decisión también provocó un enfrentamiento entre los partidos.
Representantes del PAN, PRI y Somos acusaron al INE de flexibilizar las reglas y advirtieron que el nuevo criterio podría facilitar el ingreso de votos de procedencia cuestionable al cómputo oficial.
Los representantes partidistas anunciaron que buscarán llevar el asunto ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
En contraste, Morena rechazó que el acuerdo signifique una autorización para validar votos irregulares y defendió que el procedimiento únicamente establece una ruta para identificar, documentar y resolver cada caso.
Así, las “boletas planchadas” se convierten nuevamente en uno de los puntos de mayor controversia rumbo a las elecciones federales de 2027, con una posible batalla jurídica que ahora quedará en manos de los tribunales.
