La reducción de lluvias prevista para 2027 podría provocar sequías y afectar al campo y la seguridad alimentaria
Ciudad de México (Marcrix Noticias).-El fortalecimiento del fenómeno meteorológico ‘El Niño’ podría generar condiciones de sequía y reducir las lluvias en distintas regiones de México, con posibles consecuencias para la producción de alimentos. Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México advirtieron que entre abril y junio de 2027 podrían presentarse condiciones más secas en el centro, sur y sureste del país.
Investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático señalaron que ‘El Niño’ continúa intensificándose y existe la posibilidad de que alcance una fuerza muy alta hacia finales de 2026. Sus efectos podrían comenzar a reflejarse desde este año y extenderse durante los siguientes meses, con variaciones importantes en las condiciones de lluvia y temperatura.
Para el otoño e invierno podrían registrarse lluvias superiores a lo habitual en algunas zonas del norte y occidente, mientras que al inicio de la primavera aumentaría la posibilidad de condiciones secas en amplias regiones del centro, sur y sureste. Esta disminución de precipitaciones también podría favorecer un incremento de incendios y episodios de mala calidad del aire durante 2027.
Los especialistas también alertaron sobre otros efectos relacionados con el fenómeno, como un aumento de las temperaturas en regiones del norte durante septiembre y un mayor contenido de calor en el océano Pacífico mexicano entre septiembre y diciembre. Además, entre septiembre y noviembre podría incrementarse la probabilidad de huracanes de categoría mayor.
Uno de los principales riesgos se encuentra en el sector agrícola y ganadero. Carolina Ureta Sánchez advirtió que la falta de lluvias o la llegada de precipitaciones extremas puede convertirse en un problema de seguridad alimentaria, por lo que consideró necesario que los productores cuenten con información oportuna para tomar decisiones sobre qué semillas utilizar y cuándo iniciar sus cultivos.
Ante este escenario, los investigadores plantearon fortalecer los sistemas de alerta temprana, elaborar mapas de zonas vulnerables y mejorar la coordinación con productores agrícolas y ganaderos. También propusieron mantener vigilancia epidemiológica y establecer refugios frescos con agua y atención médica para enfrentar posibles olas de calor.
La situación también representa un desafío para las ciudades, donde habita cerca del 80 por ciento de la población del país. Elda Luyando López destacó la necesidad de aplicar medidas para reducir el calor urbano, como disminuir el exceso de cemento y, a largo plazo, utilizar recubrimientos blancos en las azoteas para ayudar a disminuir las temperaturas y enfrentar los efectos de ‘El Niño’.
