La desaceleración inmobiliaria está relacionada con la incertidumbre económica y política global, mientras que la sobreoferta de propiedades mantiene frenadas las operaciones, señaló el expresidente de AMPI en la isla.
Cozumel. (Marcrix Noticias)- Las ventas de inmuebles en Cozumel han disminuido hasta en un 50 por ciento durante los últimos 12 meses, situación que refleja la desaceleración que atraviesa actualmente el mercado inmobiliario de la isla.
Así lo señaló Fernando Heredia Molina, fundador y expresidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en Cozumel, quien explicó que actualmente existe una sobreoferta de propiedades, pero una baja demanda por parte de compradores.
El especialista atribuyó parte de esta situación a la incertidumbre política y económica a nivel global, un escenario que, dijo, afecta principalmente a los compradores extranjeros, quienes representan una parte importante de la cartera de clientes del sector inmobiliario en la isla.
“Las ventas cayeron un 50 por ciento y es bastante. Está la cosa amarrada”, expresó.
Heredia Molina consideró que la desaceleración podría generar una normalización en los precios de las propiedades, particularmente en aquellas que tienen mayor demanda.
Explicó que el mercado inmobiliario de Cozumel depende en buena medida de los compradores extranjeros, debido a que son pocos los mexicanos que adquieren viviendas de mediano y alto valor en la isla.
La caída en las operaciones, agregó, no solo afecta a los agentes y vendedores de bienes raíces, sino también al sector de la construcción, que enfrenta una situación similar e incluso más complicada.
El especialista señaló que la menor actividad inmobiliaria también ha provocado que algunos empresarios decidan posponer proyectos de inversión o modificar los planes que ya tenían contemplados.
A pesar del panorama actual, Heredia Molina consideró que el mercado tiene capacidad para recuperarse, debido a que la actividad inmobiliaria suele responder a las condiciones de la economía global y a las variaciones de la oferta y la demanda.
En este contexto, manifestó su confianza en que el sector pueda comenzar a mostrar señales de recuperación hacia finales de año, aunque la evolución dependerá de las condiciones económicas y del comportamiento de los compradores, particularmente del mercado extranjero.
