La medida pasará de dos a cuatro jornadas de descanso por quincena y se mantendrá hasta noviembre para evitar más despidos
Cozumel (Marcrix Noticias).- La baja ocupación hotelera y la caída en las ventas en Cozumel han llevado a trabajadores y patrones a ampliar los llamados “días solidarios”, por lo que desde septiembre se aplicarán hasta cuatro jornadas de descanso adicionales por quincena. La medida busca conservar los empleos, aunque representará una reducción importante en los ingresos de los trabajadores.
El esquema comenzó en mayo, cuando empleados sindicalizados de hoteles y restaurantes acordaron descansar una jornada por semana debido a la falta de actividad turística. Román Maldonado, dirigente local de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, confirmó que la estrategia se implementó ante el complicado panorama que enfrentaba el sector.
Con el inicio de septiembre, algunos trabajadores señalaron que los descansos adicionales aumentarán a dos jornadas por quincena, mientras que otros empleados ya fueron informados de que serán cuatro. Para quienes perciben un salario quincenal de 4 mil 791.23 pesos, esto significa dejar de recibir una parte considerable de sus ingresos.
La reducción también afecta a trabajadores que no pertenecen a alguna organización sindical. Pedro May explicó que su patrón le informó sobre el aumento de los días de descanso, situación que hará que su próximo pago sea de aproximadamente 3 mil 531 pesos, una cantidad 33.68 por ciento inferior a la que recibía en 2023 cuando percibía su salario completo.
Los trabajadores señalan que el recorte llega en un momento complicado, debido al incremento en los precios de alimentos, ropa, calzado, artículos escolares y renta. Ante la falta de ahorros y los bajos ingresos familiares, algunos han tenido que buscar empleos adicionales o recurrir a compras a crédito para cubrir sus gastos básicos.
La situación también se ha extendido a comercios, particularmente a las tiendas de artesanías, donde las ventas han disminuido considerablemente. Roberto López, encargado de uno de estos establecimientos, explicó que los descansos adicionales permitirán mantener abierto el negocio durante los próximos meses, mientras los empleados buscan mejorar las ventas mediante descuentos y promociones dirigidas a los visitantes.
El panorama para los negocios de artesanías es aún más complicado, pues algunas estimaciones apuntan a que hasta el 20 por ciento de los establecimientos podrían cerrar este año. Esto representaría alrededor de 50 negocios de un padrón aproximado de 250 en la isla, debido a la baja comercialización y a la menor compra de recuerdos por parte de visitantes estadounidenses.
