El sector náutico prepara un operativo para retirar embarcaciones abandonadas y reducir riesgos ambientales en la laguna.
Cancún, Quintana Roo (Marcrix Noticias).— Entre 45 y 50 embarcaciones abandonadas, flotando o hundidas en los manglares de la laguna Nichupté, serán retiradas mediante un operativo que el sector náutico de Quintana Roo prepara en coordinación con autoridades.
Francisco Fernández Millán, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo, explicó que el proyecto comienza a concretarse después de casi tres años de gestiones para encontrar un mecanismo que permita retirar legalmente las unidades.
El objetivo no será únicamente mejorar la imagen de uno de los principales atractivos naturales de Cancún. El empresario advirtió que algunas embarcaciones podrían conservar combustible, químicos u otras sustancias contaminantes, por lo que su permanencia también representa un potencial riesgo ambiental.
El operativo se desarrollará en tres etapas durante lo que resta del año, con participación de la Capitanía de Puerto, el Ayuntamiento de Benito Juárez y otras autoridades involucradas.
Una vez recuperadas, las embarcaciones serán trasladadas a un terreno facilitado por el municipio, donde permanecerán mientras se determina su situación jurídica.
Fernández Millán aclaró que las unidades cuentan con propietarios, por lo que quienes posteriormente pretendan recuperarlas deberán cubrir las multas y los gastos generados por su abandono, retiro y traslado.
En aquellos casos donde nadie reclame las embarcaciones, se contempla un periodo aproximado de tres a cinco meses antes de proceder a su destrucción y disposición final, siempre conforme al procedimiento correspondiente.
La intervención será inicialmente una acción extraordinaria y voluntaria del sector náutico, cuyo costo ha sido estimado entre 2 y 5 millones de pesos, dependiendo de la complejidad de las maniobras necesarias para recuperar las unidades.
Asociados Náuticos también busca incorporar al Consejo Coordinador Empresarial al proyecto para sumar esfuerzos en el saneamiento de la laguna.
Fernández Millán reconoció que el procedimiento tardó años en avanzar debido a las dificultades jurídicas y operativas que representa retirar embarcaciones de este tipo, al grado de que las propias autoridades marítimas tuvieron que determinar la ruta legal para hacerlo.
El dirigente resumió el objetivo del proyecto al señalar que quienes recorren la laguna Nichupté deben disfrutar de su entorno natural y “no ver un cementerio de barcos”.
