Más del 80% de los menores consultados continúa utilizando redes sociales pese a las restricciones.
Canberra, Australia (Marcrix Noticias).— Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir que los menores de 16 años mantengan cuentas en determinadas redes sociales, pero los primeros datos sobre la aplicación de la medida muestran que una amplia mayoría continúa accediendo a estas plataformas.
La restricción entró en vigor el 10 de diciembre de 2025 y obliga a las compañías tecnológicas a tomar medidas razonables para impedir que usuarios menores de 16 años tengan cuentas.
La legislación coloca la responsabilidad sobre las plataformas y no contempla sanciones para los menores ni para sus padres. Las empresas que incumplan pueden enfrentar multas de hasta 49.5 millones de dólares australianos.
Entre las plataformas sujetas a las restricciones se encuentran Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, X, Reddit y YouTube, entre otras.
Sin embargo, meses después de su entrada en vigor, un estudio de la autoridad australiana de seguridad en internet, eSafety, encontró que más de ocho de cada diez jóvenes menores de 16 años consultados continuaban utilizando redes sociales.
Uno de los principales problemas está relacionado con los sistemas utilizados para comprobar la edad. Una investigación independiente realizada con 50 cuentas de prueba encontró que ninguna recibió una solicitud para demostrar que realmente pertenecía a una persona de 16 años después de registrar esa edad.
Las plataformas, por su parte, sostienen que los mecanismos continúan perfeccionándose y advierten que todavía es demasiado pronto para determinar si la legislación ha fracasado. Meta informó recientemente que eliminó 756 mil cuentas australianas que sospechaba pertenecían a menores de 16 años.
La situación ha provocado que Australia estudie endurecer las sanciones y ampliar las facultades de investigación de eSafety, mientras continúa el debate sobre cómo comprobar la edad de los usuarios sin generar nuevos riesgos para su privacidad.
El experimento australiano está siendo observado internacionalmente. Países como España, Dinamarca, Malasia y otros gobiernos han impulsado o estudian restricciones similares para limitar el acceso de menores a las redes sociales.
