Muere niño de 12 años tras desaparecer en balneario de Colombia
El menor, residente de Copacabana, fue localizado sin vida en el río El Castillito, en San Rafael, Antioquia, luego de varias horas de búsqueda con equipos especializados de rescate.


Un paseo familiar terminó en tragedia la tarde del domingo 16 de agosto en San Rafael, Antioquia, Colombia, luego de que un niño de 12 años desapareciera en el sector del río El Castillito, un sitio utilizado como balneario natural. El menor había llegado al lugar junto con sus familiares desde el municipio de Copacabana, donde residía.


De acuerdo con los reportes de los organismos de socorro, el niño se encontraba en la orilla del afluente mientras jugaba con otro menor. En un momento dejó de ser visto por los adultos que lo acompañaban, quienes comenzaron a buscarlo en los alrededores antes de solicitar ayuda a los cuerpos de emergencia.


La búsqueda comenzó con la intervención del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San Rafael, cuyos elementos recorrieron la zona para intentar localizar al menor. Ante las dificultades para encontrarlo y las características del río, solicitaron apoyo especializado a sus homólogos de El Peñol.


Desde El Peñol se desplazaron tres unidades especializadas en buceo, quienes realizaron varias inmersiones en el punto donde el niño había sido visto por última vez. Después de aproximadamente 20 minutos de búsqueda bajo el agua, los rescatistas localizaron al menor en el fondo del charco y recuperaron su cuerpo sin vida.


Tras confirmar el fallecimiento, el cuerpo fue trasladado a la morgue municipal para los procedimientos correspondientes. Los cuerpos de bomberos de San Rafael y El Peñol destacaron la coordinación entre ambas instituciones durante el operativo y expresaron sus condolencias a los familiares del menor.


El río El Castillito es utilizado como balneario y recibe visitantes que acuden a San Rafael, en el Oriente de Antioquia, para realizar actividades recreativas. Según información de los bomberos, el sitio no había sido identificado previamente como un punto con recomendaciones especiales de riesgo para los bañistas y era considerado una zona tranquila. Las circunstancias exactas que provocaron la emergencia son materia de investigación.


La tragedia vuelve a poner atención sobre la importancia de mantener vigilancia permanente sobre los menores durante visitas a ríos, quebradas y balnearios naturales, donde las condiciones del agua pueden representar riesgos incluso en lugares considerados tranquilos.

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