La famosa foca elefante movilizó durante semanas a autoridades y trabajadores municipales.
Clarence, Tasmania (Marcrix Noticias).— Neil, una popular foca elefante marina de aproximadamente una tonelada, dejó una cuenta de 31 mil 540.53 dólares australianos durante su más reciente estancia en Tasmania, después de derribar postes, dañar una señal y destruir parte de una valla, además de obligar a las autoridades a destinar cientos de horas de trabajo para controlar el tránsito y a las multitudes que acudían a verlo.
El ejemplar, de cinco años de edad, permaneció durante 34 noches en la zona de Clarence, donde su presencia se convirtió nuevamente en una atracción para residentes y visitantes.
La mayor parte de la peculiar factura no corresponde a los destrozos, sino al despliegue necesario para mantener segura a la población y al propio animal.
El Ayuntamiento de Clarence contabilizó 131.5 horas ordinarias y 144 horas extraordinarias de personal, con un costo laboral de 26 mil 520.08 dólares australianos.
A ello se sumaron 3 mil 608 dólares en equipo, 114.75 dólares en alquiler de maquinaria y mil 297.70 dólares en materiales para reemplazar una señal, 10 bolardos y una sección de valla.
En total, la visita de Neil costó exactamente 31 mil 540.53 dólares australianos.
Sin embargo, Neil no tendrá que preocuparse por pagar la factura.
El Ayuntamiento decidió acreditar la totalidad del adeudo en reconocimiento a sus “servicios como embajador turístico”, la alegría generada entre la comunidad y su “excepcional ternura”.
Detrás del tono humorístico de la decisión existe también una preocupación seria entre las autoridades.
Neil pesa alrededor de mil kilogramos y, pese a su popularidad, continúa siendo un animal salvaje potencialmente peligroso. Durante su estancia fue necesario cerrar temporalmente calles y mantener a visitantes alejados mientras se desplazaba por Seven Mile Beach.
Especialistas explican que algunos de sus comportamientos, como empujar o enfrentarse físicamente con objetos, son propios de ejemplares machos jóvenes que desarrollan habilidades sociales y de combate que posteriormente utilizarán durante su etapa reproductiva.
El alcalde de Clarence, Brendan Blomeley, señaló que el costo económico fue relativamente pequeño frente al riesgo generado por la enorme atención pública que recibió el animal.
Las autoridades han pedido mantener al menos 20 metros de distancia de Neil y 50 metros cuando se lleven perros, además de evitar interactuar con él o intentar llamar su atención.
Neil finalmente regresó al mar, dejando detrás otra peculiar visita, miles de dólares en gastos y una creciente preocupación: que su fama termine convirtiéndose en un riesgo para su propia seguridad.
