El presidente de la FIFA defendió la organización del torneo en México, Estados Unidos y Canadá, y aseguró que la competencia transcurrió con seguridad, paz y sin incidentes.
Zúrich (Marcrix Noticias).- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respondió este lunes a las críticas dirigidas contra la organización del Mundial 2026 y acusó a sus detractores de difundir “odio y rumores falsos”, al tiempo que defendió el desarrollo del torneo celebrado en México, Estados Unidos y Canadá.
A través de una carta abierta publicada en el sitio oficial de la FIFA y compartida en las redes sociales del organismo y en sus cuentas personales, el dirigente italosuizo aseguró que la Copa del Mundo dejó “solo alegría y felicidad”, pese a las controversias que rodearon la competencia antes y durante su realización.
Infantino afirmó que quienes criticaron aspectos como el costo de los boletos, las restricciones de viaje, los visados o las decisiones arbitrales “se perdieron todo” por enfocarse únicamente en los aspectos negativos.
“Lamento que el odio y las críticas los haya consumido hasta el punto de que se perdieran todo”, escribió.
También lanzó un mensaje directo a quienes cuestionaron el torneo desde medios de comunicación y redes sociales.
“A quienes, parapetados tras sus plumas, sus papeles y sus pantallas, difunden odio y rumores falsos, quiero decirles que, mientras ustedes se quedan sentados detrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea, organizando, trabajando sin descanso y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo”, expresó.
El presidente de la FIFA sostuvo que durante el Mundial no se registraron hechos de violencia y aseguró que la competencia se desarrolló en un ambiente de paz y seguridad.
En los meses previos al torneo, la organización enfrentó cuestionamientos por el elevado precio de los boletos, el contexto geopolítico en los tres países anfitriones, las altas temperaturas previstas para el verano y las restricciones migratorias que afectaron a algunas delegaciones y oficiales.
Uno de los casos más comentados fue el del árbitro somalí Omar Artan, quien no pudo ingresar a Estados Unidos tras la negativa de las autoridades migratorias, en medio de la política de endurecimiento impulsada por el presidente Donald Trump.
Infantino defendió la actuación de la FIFA en esos casos y aseguró que el organismo trabajó para garantizar la participación de todas las selecciones.
“Mientras ustedes difundían odio, nosotros trabajábamos sin descanso para unir a dos países en guerra. Irán entró en Estados Unidos sin incidentes ni conflictos”, afirmó.
Añadió que millones de personas recibieron sus visados para asistir al Mundial y consideró injusto que las críticas se concentraran únicamente en los casos en los que la documentación fue rechazada.
Las declaraciones del dirigente contrastan con las expresadas por integrantes de la selección iraní. El entrenador Amir Ghalenoei aseguró que su equipo fue el “más oprimido” del torneo, mientras que el delantero Mehdi Taremi calificó como un “desastre” el trato recibido durante la competencia.
Infantino también respondió a los cuestionamientos sobre el arbitraje y las decisiones disciplinarias, luego de que se conociera que Donald Trump llamó personalmente al presidente de la FIFA para levantar la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun, quien finalmente pudo disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica.
El dirigente consideró que las decisiones arbitrales polémicas y las revisiones de sanciones forman parte del fútbol moderno y recordó que este tipo de situaciones son comunes en las principales ligas del mundo, por lo que calificó de contradictorio que ahora sean motivo de críticas durante una Copa del Mundo.
